EL AMOR

El amor es el sumum de la sabiduría. La sabiduría debe transmutarse en amor, el amor se transmuta en felicidad.

Los gérmenes de la sabiduría se transmutan en las flores del amor.

El Intelecto no puede dar felicidad.

Los autores se contradicen a sí mismos en sus obras. El pobre lector tiene que beber en la amarga copa de las dudas.

La duda engendra confusión y locura.

Fausto, después de haber encanecido entre el polvo de su biblioteca, exclama: "Todo lo estudié con ansia viva, todo lo estudié con ansia loca, y hoy pobre loco de infeliz mollera, ¿Qué es lo que sé? Lo mismo que sabia: sólo pude aprender qué no sé nada".

El Intelectualismo trae neurastenia y afecciones al Sistema Nervioso Cerebro Espinal.

El hombre que ha agotado toda su vida entre el polvo de las bibliotecas, cae en la confusión de las dudas, y lo único que puede llegar a saber es que no sabe nada.

La duda destruye los poderes ocultos.

Los estudiantes del Espiritualismo sufren el suplicio del Tántalo.

Es muy triste vivir comiendo teorías. Lo mejor es transmutar la sabiduría en amor.

Lo mejor es amar. La felicidad es amor transmutado.

Hay que despertar la conciencia con la llama bendita del amor. Hay que amar, para llegar a la felicidad.

La felicidad no es sino amor transmutado.

El Intelecto no hace sino congelar el pensamiento entre el cerebro.

El que quiera convertirse en un ILUMINADO debe reconquistar la infancia perdida.

El batallar de las antítesis, destruye los poderes ocultos. El batallar de los razonamientos daña a los poderes de la mente.

El que quiera tener poderes ocultos, debe acabar con el batallar de los razonamientos. El que quiere ser mago debe tener mente de niño.

Es mejor cambiar la sabiduría por amor. El amor es lo único que nos puede convertir en Dioses.