Capítulo 20

Ella dijo: Señor, ¿lograrán todos los hombres que conocen el misterio de la magia de todos los Regidores, de todos los Aeones del Destino y de aquéllos de la esfera en la forma en que los ángeles que violaron lo que les fue enseñado; si los invocan en los misterios, es decir, en su magia diabólica, impedir las buenas acciones?

Los bodhisattvas caídos de los Angeles, o Humanas Almas de los Espíritus Angélicos, conocen el Misterio de la Magia de todos los Arcontes de todos los Aeones del Destino.

Entiéndase por Bodhisattva una semilla o germen con posibilidad de desarrollo divinal trascendental, mediante la presión venida desde lo Alto.

Jesús explica la conversión de las esferas.

Jesús contestó y le dijo a María: Ellos no lo lograrán como lo lograron al principio porque les he retirado un tercio de su poder, pero lograrán apoyo de aquéllos que conocen los misterios de la magia del Treceavo Aeón. Y si ellos invocan los misterios de la magia de ésos que están en el Treceavo Aeón, lo lograrán seguramente, porque no he retirado el poder de esa región, según el mandato del Primer Misterio.

Los bodhisattvas caídos han perdido un tercio de su poder.

Esto significa que en modo alguno poseen la cristalización de las Tres Fuerzas Primarias de la Naturaleza y del Cosmos.

Sólo con los poderes del Treceavo Aeón es posible que los Dioses caídos vuelvan a ser Solares.

Los Misterios de la Magia del Treceavo Aeón nos conducen a la Aniquilación budhista.

Muriendo el ego, dejando de existir, se logra la Redención.

En la Fragua encendida de Vulcano se puede y debe invocarse a Isis.

Quienes invoquen a la Serpiente en la Novena Esfera, serán asistidos.

La Divina Madre Kundalini se refuerza con el Poder Sexual.

La Madre Cósmica puede reducir a polvareda cósmica cualquier elemento psíquico indeseable cuando la invocamos en plena Cópula Química.

Todos los agregados psíquicos indeseables pueden ser desintegrados si trabajamos en la Novena Esfera.

Quienes derraman el Vaso de Hermes jamás desintegran el ego animal.

Si los Dioses caídos trabajasen en la Novena Esfera redimirían.

Los Misterios del Aeón Trece significan: "Muerte radical del Ego".

Cuando los Angeles fornican, se caen, entonces, resucita el ego.

Pueden los Angeles caídos levantarse si aniquilan al ego.

El Ego debe ser aniquilado en la Novena Esfera (el Sexo), tú lo sabes.