Capítulo 31

Sophía toma el poder rostro de león de Obstinado por la luz verdadera.

Entonces ella miró hacia abajo y vio su luz (de él) en las partes inferiores; y no supo que la luz era de Obstinado, el triple - Poderoso, sino que pensó que provenía de la luz que había visto desde el principio en la altura, la cual venía del velo del Tesoro de la Luz. Y pensó para sí: Iré a esa región sin mi par y tomaré la luz y luego modelaré aeones de luz, para poder ir a la luz de las luces, que está en lo Alto de las alturas.

El triple poderoso, obstinado y terrenal, tiene su intelección propia y es fácil confundir a la luz del intelecto con la Luz que viene del Tesoro de la Luz.

El intelecto, hasta se siente muy capaz de robarse la Luz del Gran Tesoro para modelar aeones de luz o genios, y secuencialmente, alcanzar el poder que le permita llegar hasta la Luz de las Luces que está en lo Alto de las alturas.

Debemos hacer una clara diferenciación entre Sophía y la razón subjetiva del mamífero intelectual equivocadamente llamado Hombre.

Mejor es pensar en Razón Objetiva, mas para ello, debemos conocer las tres mentes existentes.

La primera es la Mente sensual.

La segunda es la Mente intermedia.

La tercera es la Mente interior.

La primera Mente elabora sus conceptos de contenido mediante los datos obtenidos con los sentidos de percepción sensorial externa, por ello, nada puede saber sobre lo Real.

La segunda Mente es el depósito de las creencias religiosas.

La tercera Mente sólo funciona con los datos de la Conciencia despierta.

En la primera mente está la levadura de los saduceos materialistas e incrédulos.

En la segunda Mente está la levadura de los hipócritas fariseos que no trabajan sobre sí mismos.

En la tercera mente está Sophía, la divina Sabiduría basada en la experiencia viva y directa de Eso que no es del tiempo.

Jesús, el gran Kabir, nos advierte diciendo: "Cuidáos de la levadura de los saduceos y de los fariseos".

Las doctrinas materialistas de los saduceos giran siempre dentro del círculo vicioso de las percepciones sensoriales externas, por ende, nada pueden saber sobre Eso que es lo Real, sobre Eso que está más allá del tiempo.

Obviamente, la Verdad está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente.

Los fanáticos saduceos materialistas e incrédulos nacen en el tiempo y se pierden en el tiempo, no conocen lo Real.

Los hipócritas fariseos creen pero nada saben sobre Eso que está más allá del tiempo.

Sólo Pistis Sophía sabe por experiencia mística directa, pero ella sólo se relaciona con la Mente interior.

Experiencia real de Eso que es la Verdad sólo es posible con Pistis Sophía.

Empero, sólo es posible la apertura de la Mente interior y el advenimiento de Sophía despertando la Conciencia.

Pistis Sophía es vivencia manifiesta como Razón Objetiva del Ser.

Jamás podría funcionar la Mente interior como Razón Objetiva sin haber pasado previamente por la Aniquilación Budhista.

Sin muerte radical, la Resurrección absoluta del Ser es algo más que imposible.

Si no mueres tu Conciencia no será resucitada.

Sólo la Resurrección del Ser hace posible el despertar de la Conciencia, la apertura de la Mente interior y el advenimiento de Sophía.

Sophía, Razón Objetiva del Ser, Conciencia despierta.

Pistis Sophía con pleno funcionalismo en la Razón Objetiva del Ser.

En esoterismo crístico gnóstico se citan siempre seis grados de la Razón Objetiva del Ser consciente.

Los grados de desarrollo de la Razón Objetiva del Ser se conocen por el número de tridentes que lucen en los cuernos de Lucifer individual de cada uno de nosotros.

Obviamente, el Lucifer individual de cada uno de nosotros es una reflexión del Logos en nuestro interior, por eso se le llama Christus-Lucifer.

Lucifer nos da el Impulso sexual, Lucifer es, por ello, escalera para subir y escalera para bajar.

Venciendo a Lucifer, subimos, ascendemos.

Lucifer, integrado con nosotros, nos convierte en Arcángeles.

Cuando aparece el Cuarto Tridente sobre los cuernos, se ha perfeccionado la Razón Objetiva del Ser hasta el sagrado Ternoonald, y por ende, sólo faltan dos gradaciones antes de lograr el grado Anklad.

La razón del sagrado "Anklad" es lo más trascendental y luminoso que un ser pueda lograr, y corresponde al Tercer Grado con relación a la razón absoluta de la infinitud que todo lo sustenta.

La razón del sagrado Podkoolad es la última graduación antes del sagrado Anklad.

El Quinto tridente sobre los cuernos indica el grado del sagrado Podkoolad.

El Sexto Tridente sobre los cuernos señala el grado del sagrado Anklad.

Es necesario conocer los Misterios Taurinos para no alarmarnos con los cuernos luminosos de Christus- Lucifer dentro de cada uno de nosotros.

Recordemos los Cuernos de plata de los grandes Hierofantes.

Los cuernos de los demonios con la antítesis fatal de los cuernos de la luz.

Con cada mala acción crecen los cuernos de los tenebrosos.

No confundamos pues, a los cuernos de los demonios con los cuernos luminosos de Christus- Lucifer.

El triple poderoso, mente, deseo y sexo, en degeneración, nada tiene que ver con los grados de la Razón Objetiva del Ser.

El animal intelectual nada sabe sobre Pistis Sophía.

Ella descendió a los doce aeones y por tanto al caos.

Pensando así salió de su propia región, la del treceavo aeón, y bajó a la de los doce aeones. Los regidores de los aeones la persiguieron y se enfurecieron contra ella por haber ella pensado en la grandeza. Y ella abandonó también la región de los doce aeones y entró en las regiones del caos y se acercó a ese poder luz con rostro de león, que la devoraría.

Sophía, saliendo del Treceavo Aeón, es algo tremendo que nos invita a la auto- reflexión evidente del Ser.

El Treceavo Aeón, "13 Serpiente", resulta espantosamente divino.

En la corona de la mujer serpiente "13", resulta la forma de la cruz de San Andrés.

El Mercurio y el Azufre, cruzándose y cruzándose, a través de la Gran Obra, nos llevan al Aeón "13".

El alma metálica del esperma sagrado es el Mercurio.

Incuestionablemente, el Mercurio de lo Sabios debe ser fecundado por el Azufre, esto es, por el Fuego.

Sal, Azufre y Mercurio, deben ascender por el canal medular espinal, despertando en le ser humano todos los poderes que divinizan.

Sal, Azufre y Mercurio, son el Vitriol de los Sabios.

Sólo multiplicando el Vitriol se obtiene el oro para los cuerpos existenciales superiores del Ser.

El espíritu del oro está en el Esperma Sagrado.

El Antimonio es una parte del Ser, el Gran Alquimista que fija el oro en los cuerpos existenciales superiores del Ser.

Los cuerpos de oro, penetrándose y compenetrándose mutuamente sin confundirse, constituyen el "To Soma Heliakon", el cuerpo de oro del hombre solar.

El Cristo Intimo, revestido con esta metálica envoltura de oro, es la Piedra Filosofal.

Quien posee la Piedra Filosofal, el Carbunclo Rojo, puede llegar hasta el Aeón Trece desposando con Pistis Sophía.

Mujer- serpiente, numeral trece, indica muerte suprema y suprema liberación.

Pistis Sophía baja a los doce Aeones cuando lo considera indispensable.

En modo alguno los Arcontes de los Aeones, que están dentro de nosotros mismos, gustan quedarse sin Sophía.

Los Regidores de los Aeones sienten quedarse sin Sophía cuándo ésta se eleva al Aeón Trece.

Sophía puede también penetrar en el Caos. Como quiera que Pistis Sophía en el fondo es logoica, puede penetrar en el Caos.

Bien sabemos que "El Gran Abismo" de las aguas eternas se encuentran entre Binah y Chesed, esto lo sabe cualquier cabalista que consulte el Arbol de la Vida.

El Rayo Divino y el Caos, Pistis Sophía y el gran Abismo, unidos, resplandecen de placer.

El Caos, obteniendo sentido por esta unión con el Espíritu, centellea deliciosamente.

Cuando Sophía como Espíritu Divino se asocia al Caos, surge el Protogonos, la luz primogénita.

El Rayo Logoico, impregnado por Sophía, hace fecundas las aguas de la vida para que surja el universo.

Marah, María, la Eterna Madre Espacio, es fecundada por el Logos.

Marah, María, concibe al Universo en la Aurora de la Creación.

Marah, María, el Caos, es el Gran Océano.

Marah, María como Madre divina del Adepto, es Stella Maris, la "Virgen del Mar", Devi Kundalini.

Marah, María, llora al pie de la cruz con el corazón atravesado por siete puñales.

La Virgen del Mar es la esposa del Espíritu Santo.

"Tal como es arriba es abajo"; dentro de nosotros también debe descender Sophía hasta el Caos.

La Fuerza sexual, la Energía creadora, el Espíritu Santo, deben fecundar las aguas caóticas, el Esperma Sagrado, para que surja el Hombre Solar, aquí y ahora.

Debe bajar Sophía a trabajar en el Caos de nuestro Ser para que surja la vida, tú lo sabes.

El poder de la luz con rostro de león absorbe la divina Sabiduría.

Las emanaciones de Obstinado.

Todas las emanaciones materiales de Obstinado la rodearon, y el gran Poder de Luz con rostro de león devoró todos sus poderes de luz de Sophía, le quitó su luz y la devoró y su materia fue arrojada al Caos, se convirtió en regidor con rostro de león en el Caos del cual una mitad es fuego y la otra obscuridad - esto es Yaldabaoth, de quien os he hablado muchas veces. Cuando esto aconteció, Sophía se sintió exhausta y el poder de luz con rostro de león se puso a trabajar para arrebatarle a Sophía todos sus poderes de luz y todos los poderes materiales de Obstinado rodearon a Sophía al mismo tiempo y la oprimieron en su dolor.

Sophía, exhausta después de haber sido absorbida, sufre intensivamente.

Los poderes materiales del obstinado intelecto rodean a Sophía y la oprimen lamentablemente.

El obstinado intelecto del anticristo, expresándose por doquiera, mira con desprecio a Sophía.

El anticristo intelectual aborrece a la Pistis Sophía.

El anticristo intelectual, viva manifestación del ego animal, realiza por doquiera milagros falsos y prodigios engañosos: bombas atómicas, aviones supersónicos, submarinos atómicos, cohetes atómicos teledirigidos, viajes a la Luna, etc., etc., etc.

Con todos estos falsos milagros y maravillas, el anticristo odia a Sophía.

Las gentes todas doblan su rodilla ante el anticristo y dicen: "No hay como la bestia".

El poder de la falsa luz intelectual, con rostro de león y de dominio, riéndose, usurpa el puesto de Sophía y trabaja para arrebatarle a Sophía todos sus poderes luminosos.

Doctrinas falsas se propagan por doquiera, quitándole a la pobre humanidad doliente valores eternos.

El materialismo absurdo y el repugnante ateísmo quieren arrebatarle a Sophía todos sus poderes de luz.

Por estos tiempos tenebrosos del Kali Yuga, en vísperas del "Katún 13", cuando se acerca la catástrofe que cambiará totalmente la fisonomía de la corteza terrestre y acabará con toda la humana especie, se sienta en el trono de Sophía el anticristo del intelectualismo.

La real Sabiduría, Sophía, es desplazada por las sabiondeces de los bribones del intelecto.

Empero, el anticristo, el Obstinado, cree que posee a Sophía.

La verdadera substancia de Sophía hay que buscarla en el Caos.

Es en el Caos donde se encuentra la gloria de Sophía.

Lux in Tenebris Lucet.

La Luz brilla en las tinieblas.

Sophía brilla en las tinieblas.

El Agua estrellada, el Mercurio preparado, substancia obtenida en forma de agua metálica blanca y brillante, es el resultado del Arte Hermético.

Lo que se encontraba difuso en la masa tenebrosa, grosera y vil del esperma animal, reluce ahora mediante la Transmutación Sexual.

Del Caos sexual surge siempre la luz de Sophía y esta luz resplandece en las tinieblas.

Sophía, como Verbo, es Yaldabaoth en plena acción.