Capítulo 39

Ocurrió entonces, cuando Jesús oyó a Martha decir estas palabras, que le dijo: "Bien dicho Martha, muy bien".

Y Jesús prosiguió de nuevo en su discurso y dijo a sus discípulos: "Pistis Sophía continuó de nuevo en el cuarto arrepentimiento, recitándolo antes de haberse visto oprimida por segunda vez, para que el poder rostro de león y todas las emanaciones materiales con él, que Obstinado había enviado al caos, no arrebatasen toda la luz que había en ella. Expresó pues su arrepentimiento como sigue:

El poder rostro de león o rostro bestial y sus emanaciones hacen sufrir a Pistis Sophía.

Obstinado, el ego, roba la luz a Pistis Sophía.

Mientras existan los múltiples elementos indeseables que personifican a nuestros defectos psicológicos dentro de nosotros mismos, es ostensible que habrá dolor.

No es posible que haya Felicidad en cada uno de nos en tanto los elementos de la infelicidad existan en nuestro interior.

La Esencia, embotellada en todos los elementos subjetivos de la desdicha, se procesa en virtud de su propio embotellamiento.

Los elementos subjetivos de las percepciones son, precisamente, toda esa variedad de psíquicos elementos inhumanos que en nuestro interior cargamos.

Destruidos los elementos subjetivos de las percepciones, viva personificación de nuestros errores, deviene maravillosa la percepción integral, unitotal, plena, iluminada, de lo Real.

Emanaciones materiales del poder rostro de león o rostro de bestia y del ego, son, precisamente, no solamente la variedad de elementos psíquicos indeseables, sino también, además, la personalidad.

Obviamente, la personalidad también debe ser reducida a polvareda cósmica, aniquilada.

La personalidad nunca es homogénea.

La personalidad tiene muchos trasfondos heterogéneos, subjetivos.

La personalidad es múltiple.

En la personalidad está depositado el Karma.

La personalidad es Mercurio Seco y Azufre Arsenicado o venenoso, esto lo saben los Trabajadores de la Gran Obra.

La personalidad interfiere entre el cuerpo y el Ser.

La personalidad sirve de obstáculo para la iluminación.

Destruida la personalidad y el ego, toda interferencia subjetiva concluirá, y el Ser resucitará dentro de nosotros para expresarse en toda su plenitud.

El Ser resucitado se expresa con Sabiduría, Amor y Poder.

Rostro de león y sus emanaciones, Obstinado y su perversidad, torturan a Pistis Sophía.

Cuarto arrepentimiento de Sophía.

1. - Oh! Luz en quien yo he confiado, presa oídos a mi arrepentimiento y deja que mi voz llegue a tu morada.

2. - No vuelvas tu imagen luz de mí, sino atiéndeme si ellos me abruman y sálvame prontamente en el momento en que yo te llame.

3. - Pues mis días se desvanecen como un suspiro y me convierto en materia.

4. - Ellos me han quitado mi luz, y mi poder se ha extinguido. He olvidado mi misterio, que ya no consumaré.

5. - Debido a la voz del miedo, y al poder de Obstinado, mi poder se ha desvanecido.

6. - Me he vuelto como un demonio aparte que mora en la materia y que carece de luz, y me he vuelto como un falso espíritu, que está en un cuerpo material y que carece de luz poder.

7. - Y me he vuelto como un decano que está solitario en el aire.

8. - Las emanaciones de Obstinado me han oprimido y mi par se ha dicho a sí mismo:

9. - En vez de la luz que había en ella, ellos la han venado de caos. He devorado lo dulce de mi propia materia y la angustia de las lágrimas de la materia en mis ojos, para que aquéllos que me oprimen no puedan quitarme el resto.

10. - Todo esto ha caído sobre mí, Oh! Luz, por tu mandato, y es por tu mandato que estoy aquí.

11. - Tu mandato me ha traído abajo y estoy en descenso como un poder del caos, y mi poder está paralizado en mí.

12. - pero tú, Oh! Señor, eres Luz eterna, y visitas a aquéllos que están oprimidos para siempre.

13. - Ahora y por tanto, oh! Luz, surge y busca mi poder y el alma que está en mí. Tu mandato está cumplido, el que tú decretaste para mí en mis aflicciones. Mi momento ha llegado, aquél en el que tú habrías de buscar mi poder y mi alma, y éste es el momento decretado por ti para buscarme.

14. - Pues tus redentores han buscado el poder que está en mi alma, porque el número está completo, y a fin de que también su materia sea salvada.

15. - Y entonces, en ese momento, todos los regidores de los aeones materiales sentirán temor de tu luz, y todas las emanaciones del decimotercer aeón material sentirán temor del misterio de tu luz, de manera que los otros puedan lograr la purificación de su luz.

16. - Pues el Señor buscará el poder de tu alma. El ha revelado su misterio.

17. - Para que pueda observar el arrepentimiento de aquéllos que están en las regiones inferiores; y él no ha ignorado su arrepentimiento.

18. - Este es, pues, ese misterio que ha llegado a ser tipo con respecto a la raza que habrá de nacer; y la raza que habrá de nacer cantará alabanzas a la altura.

19. - Pues la luz ha visto hacia abajo desde la altura de su luz. Mirará hacia abajo a la materia total.

20. - Para oír el suspiro de aquéllos que están en cadenas, para liberar el poder de las almas cuyo poder está atado.

21. - De manera que pueda poner su nombre en el alma y su misterio en el poder".

Pistis Sophía clama en el Iniciado, pide auxilio al Padre de todas las luces.

Los demonios rojos de Seth abruman a Pistis Sophía.

La Luz de Pistis Sophía, identificada con los elementos inhumanos de la materia, sufre demasiado.

Los tenebrosos han quitado a Pistis Sophía la Luz y el Poder.

Los demonios rojos de Seth, dentro de nosotros, amargan a Pistis Sophía.

Así es como Sophía se olvida del misterio que debe consumar, el gran misterio de la Auto- Realización Intima.

El miedo es el peor enemigo de Pistis Sophía.

Por miedo los hombres se matan.

Por miedo las naciones se arman y van a la guerra.

Por miedo se desconfía de las gentes.

Por miedo existe el espionaje y la perversidad.

Por miedo a la vida existen los ladrones y las prostitutas.

Por miedo, huyen los aspirantes, se apartan del real camino.

Las fronteras, los papeles y cortapisas de toda especie, que interrumpen el tránsito de las personas, se deben al miedo.

El miedo es la causa de millares de conflictos personales y colectivos.

El iniciado caído, con Pistis Sophía en su interior, careciendo de Luz, parece un demonio.

El aspirante caído, aunque tenga un cuerpo físico, carece de Luz y Poder.

Un decano solitario en el aire, es el iniciado caído en el lodo.

El ego, el Obstinado, y en general, cada uno de sus elementos psíquicos indeseables, dentro del cual o dentro de los cuales se encuentra enfrascada la Conciencia, oprimen a Pistis Sophía en el Iniciado.

El Alma, la sapiencia, Pistis Sophía, sufre demasiado.

Sophía, dentro de sí misma, esconde lo dulce de su propia Esencia, la angustia en sus ojos, para que los tenebrosos no puedan quitarle la poca Luz que le queda.

Cuán amarga es la suerte de Sophía, el Alma, el Ser, después de la caída.

El Padre de todas las luces sabe lo que hemos sufrido, y por su mandato, de acuerdo con la Ley, estamos aquí.

Hemos quebrantado la Ley y debemos sufrir las consecuencias.

Los seres humanos, involucionando en el Caos, sufren lo indecible.

Empero, el Cristo, el Anciano de los Días, puede salvarnos.

El Cristo encarnado en la Iniciación Venusta, dentro del Iniciado, trabaja terriblemente desde adentro para liberar al Alma caída, a Pistis Sophía.

El Cristo Intimo, el Hijo del Padre de todas las luces, debe buscar a Pistis Sophía para salvarla.

Los Adeptos de la Gran Luz también buscan a Pistis Sophía, oculta dentro del Iniciado, para auxiliarla.

Los Redentores ayudando se ayudan.

Dad y recibiréis y cuanto más deis más recibiréis, mas a quien nada da, hasta lo que tiene le será quitado.

Los Regidores de los aeones temen a los misterios de la Luz. Cuán difícil es ascender al Treceavo Aeón.

Es ostensible el temor de los Regidores ante el Treceavo Aeón.

Muy raro es el Iniciado que logra llegar al Aeón Trece.

El Cristo Intimo buscará el poder de tu alma, El te revelará los grandes misterios para que puedas llegar al Aeón Trece.

No es posible llegar al Aeón Trece sin haber pasado previamente por la Aniquilación budhista.

Quien quiera llegar al Aeón Trece, debe desintegrar previamente toda esa variedad de elementos psíquicos indeseables que en nuestro interior cargamos.

Pistis Sophía, embotellada entre los agregados psíquicos, se procesa en virtud de su propio embotellamiento.

Quien quiera llegar al Aeón Trece, debe desintegrar dentro de sí mismo, no solamente a los agregados psíquicos del Mal, sino también a los del Bien.

Necesitamos pasar más allá del Bien y del Mal.

Incuestionablemente, el Alma, desde el Aeón Trece, puede observar el Arrepentimiento de las partes inferiores de sí mismo.

Las partes inferiores de nuestro propio Ser, ubicadas en niveles inferiores, también tiene derecho al Arrepentimiento.

Esta es la Gnosis, el Misterio Crístico, la Doctrina Fundamental que resplandecerá gloriosamente en la futura sexta Gran Raza, después de la gran catástrofe que ya se avecina.

La Luz resplandecerá sobre la futura Raza, en la Edad de Oro.

La Gnosis iluminará la Conciencia y libertará a los oprimidos.

El Cristo Intimo pondrá su nombre en el Alma y el Sagrado Misterio en el Poder Real.

Entonces, las Dinastías Solares gobernarán a los pueblos y toda la Tierra será un paraíso.

La futura Raza vivirá en nuevos continentes, porque los actuales, después de ser quemados con fuego ardiente, quedarán en el fondo de los océanos.

Ya viene el gigantesco planeta llamado Hercóbulus, es un mundo miles de veces más grande que la Tierra.

Obviamente, al acercarse Hercóbulus demasiado a la Tierra, atraerá hacia la superficie el fuego líquido del interior del Mundo, y entonces, será quemado todo aquello que tenga vida.

En el maximum de acercamiento de Hercóbulus se producirá una revolución total de los ejes de la Tierra.

Entonces, los polos se convertirán en ecuador y éste último en polos.

Los mares cambiarán de lechos y los continentes actuales quedarán en el fondo de los océanos.

Un pequeño grupo será salvado para que sirva de semillero para la futura Sexta Raza.

Ese grupo, a su vez, será mezclado con gentes de otros mundos para su regeneración total.

Sólo de un grupo fuerte y regenerado podrá salir la nueva Raza de Pistis Sophía.