Capitulo 40

Juan pide y recibe permiso para hablar.

Sucedió entonces, mientras Jesús pronunciaba estas palabras, que les dijo: "Este es el cuarto arrepentimiento que expresara Pistis Sophía; ahora, por tanto, dejad que aquél que entendiera, entienda". Y ocurrió entonces, al decir Jesús estas palabras, que Juan se adelantó, adoró el pecho de Jesús, y le dijo: "Mi Señor, ordéname y permíteme decir la solución del cuarto arrepentimiento que Pistis Sophía expresara".

Jesús dijo a Juan: "Te doy la orden y te permito hablar la solución del arrepentimiento que Pistis Sophía expresara".

Y Juan respondió diciendo: "Mi Señor y Salvador, por cuanto a este arrepentimiento que Pistis Sophía expresara, tu poder luz, que estuvo en David, lo profetizó hace tiempo en el Salmo centésimo primero:

Juan, dentro de nosotros, es el Verbo, la Palabra, una parte autónoma y auto-consciente de nuestro propio Ser.

El Poder luz que estuvo en David, esto es: el poder Cristo que en David estuvo, profetizó hace tiempo en el Salmo centésimo Primero.

Cristo, el Cristo Intimo, también estuvo en David y dentro de David.

Incuestionablemente, el Cristo Intimo es el Instructor del Mundo.

Los siervos del Señor, suspiran, cada uno, por su Piedra Filosofal y sienten piedad por las multitudes.

Dentro de cada uno de nosotros existe un país psicológico, poblado por todos esos agregados psíquicos que en nuestro interior cargamos.

Las gentes saben en qué lugar se encuentran en un momento dado, mas, desgraciadamente, ignoran el lugar psicológico donde se hallan ubicados.

Hay quienes viven ubicados en prostíbulos y tabernas, o lugares inmundos de su país psicológico, y lo ignoran lamentablemente.

Aunque parezca increíble, algunas esposas muy dignas y virtuosas, que en el mundo físico viven en su hogar, se encuentran ubicadas psicológicamente en prostíbulos.

Caballeros honrados y decentes, con magníficos antecedentes, se encuentran ubicados psicológicamente en barrios, colonias o calles de pistoleros, ladrones y bandidos.

Todo esto se debe a los agregados psíquicos que en nuestro interior cargamos.

Desintegrando tales agregados psíquicos, viva personificación de nuestros defectos psicológicos, nos estableceremos firmemente en el cielo de nuestro país psicológico, esto es, en los niveles superiores de nuestro propio Ser, aquí y ahora.

Desintegrando los agregados psíquicos, haremos de nuestra propia vida una Obra Maestra.

El país psicológico de cada uno de nos teme el Nombre del Señor y a los Reyes de la Tierra. Los demonios rojos de Seth, viva personificación de nuestros defectos psicológicos, temen la soberanía del Cristo Intimo.

Saben muy bien los demonios rojos de Seth que la soberanía del Señor significa muerte para ellos.

El Señor construirá Sión, es decir, nuestro Universo interior, los cuerpos existenciales superiores del Ser, y así mismo se revelará en su Soberanía.

El Señor nunca desprecia la oración del humilde.

Todo esto lo entenderá la futura Generación, la nueva Raza que nacerá en una nueva Tierra transformada después del gran Cataclismo.

Juan interpreta el arrepentimiento con el Salmo CI.

1. - Señor, presta oído a mi súplica y deja que mi voz llegue a ti.

2. - No vuelvas tu rostro a mí; inclina tu oído hacia mí el día que esté oprimido; préstame oído pronto el día que clame por ti.

3. - Pues mis días se desvanecen con el humo y mis huesos están secos como la piedra.

4. - Estoy agostado como el pasto y mi corazón está seco; pues he olvidado comer mi pan.

5. - Desde la voz de mis gemidos mis huesos hienden mi carne.

6. - Soy ahora como un pelícano en el desierto. Me he convertido en un buho de la casa.

7. - He pasado la noche en vela; me he convertido en gorrión solitario en el tejado.

8. - Mis enemigos me han vilipendiado durante todo el día y quienes me honraban me han injuriado.

9. - Pues he comido cenizas en vez de mi pan y he mezclado mi bebida con lágrimas.

10. - Debido a tu ira y a tu enojo; pues tú me has levantado y derribado.

11. - Mis días han declinado como una sombra y yo estoy agostado como en el pasto.

12. - Pero tú, Oh! Señor, tú perduras para siempre, y tu recuerdo en la generación de la generación (s).

13. - Aparece y ten piedad de Sión, pues el día ha llegado de tener piedad en ella; el momento preciso ha llegado.

14. - Tus siervos han suspirado por sus piedras y tendrán piedad del suelo.

15. - Y las naciones temerán el nombre del Señor y los reyes de la tierra temen tu soberanía.

16. - Pues el Señor construirá Sión y se revelará a sí mismo en su soberanía.

17. - El ha tomado en cuenta la oración del humilde y no ha despreciado sus súplicas.

18. - Esto será registrado para otra generación, y el pueblo que será creado alabará al Señor.

19. - Porque él ha mirado hacia abajo, desde su santa altitud; el Señor ha mirado hacia abajo desde el cielo, sobre la tierra.

20. - Para escuchar los gemidos de aquéllos encadenados, para liberar a los hijos de aquéllos que están muertos.

21. - Para proclamar el nombre del Señor en Sión y su glorificación en Jerusalem.
Esto, Señor, es la solución del misterio del arrepentimiento que Pistis Sophía expresara".

La futura Raza entenderá estas Enseñanzas y alabará al Cristo Intimo.

El Cristo Intimo, desde adentro, nos auxilia.

El Logos escucha las súplicas de aquéllos que entre cadenas gimen.

El nombre del Señor resplandecerá en Sión.

El nombre del Señor glorificará a Jerusalem.

Sión como Hombre real y Jerusalem como Hombre Solar o Super- Hombre, resplandecerán en el Señor.