Capítulo 54

Jesús continuó en su discurso diciendo a sus discípulos: "Sucedió entonces que cuando el poder rostro de león me vio, y vio cómo llegaba hasta Pistis Sophía, brillando en exceso, se puso aún más furioso y arrojó de sí mismo multitud de emanaciones sumamente violentas. Cuando esto acontecía, Pistis Sopía expresó su décimo primer arrepentimiento, diciendo:

A medida que avanzamos por la rocallosa senda que conduce a la liberación final, las deudas kármicas deben ser liquidadas.

Décimo primer arrepentimiento de Sophía.

1. - ¿Por qué el gran poder ensalzóse en el mal?

2. - Su conjuro arrebató la luz que había en mí, y como filoso hierro me quitó mi poder.

3. - Preferí descender al caos más que permanecer en el décimo aeón, la región de la virtud.

4. - Y ellos astutamente me llevaron, a fin de consumir toda mi luz.

5. - Por esta razón, la luz les quitará toda su luz, y también toda materia se convertirá en nada. Y se les quitará toda su luz, y no se les permitirá permanecer en el décimo tercer aeón, su lugar de morada, y no tendrán su nombre en la región de aquéllos que vivirán.

6. - Y las veinticuatro emanaciones verán lo que te ha ocurrido, oh poder rostro de león, y temerán y no desobedecerán, sino que darán la purificación de sus luces.

7. - Y te verán y se regocijarán de ti, diciendo: Mirad, una emanación que no dio la purificación para poder ser salvada, sino que alardeó de sí misma en la abundancia de luz de su poder, la que no emana del poder que hay en él, y que ha dicho: "Me llevaré la luz de Pistis Sophía, la que no me será quitada".

Ahora y por tanto, que aquél cuyo poder haya surgido, venga y proclame la solución al décimo primer arrepentimiento de Pistis Sophía".

El Gran Poder siempre se ensalza en el mal porque éste último contra su voluntad lo fortifica.

El filoso hierro quita el poder a Pistis Sophía bajo el conjuro tenebroso del Averno.

La región de la virtud es inefable, mas Pistis Sophía desciende al Caos inferior para transformarse y reascender victoriosa.

El contacto de tipo Geneotriamatsikamniano, en la Aurora del Mahämanvantara, alteró al Teomertmalogos.

Esto significa que el sublime Teomertmalogos, al hacer contacto con la manifestación primigenia del cosmos, sufrió cierta alteración.

Similarmente, Pistis Sophía, al hacer contacto con el Caos inferior, pasa por cierta transformación.

Los tenebrosos, en el Caos, siempre quieren consumir toda la luz de Pistis Sophía.

La Luz quitará a los tenebrosos su luz negativa y fatal.

La materia de los tenebrosos se reducirá a polvo con la muerte segunda.

Los tenebrosos nunca ascenderán al Décimotercer Aeón.

Existen los Rectores de la Luz y los Rectores Tenebrorum; los primeros tienen su nombre escrito en el Libro de la Vida, los segundos no tendrán su nombre escrito en el Gran Libro de la Vida.

Las veinticuatro emanaciones son los veinticuatro Ancianos dentro de nosotros mismos, viva personificación del zodíaco microcósmico.

Los veinticuatro Ancianos o veinticuatro partes autónomas y autoconscientes de nuestro propio Ser, verán lo que ha ocurrido ante el León de la Ley, temerán y no desobedecerán sino que darán la purificación de sus luces.

De sus luces, irradia una purificación Divinal, Inefable.

La emanación que no da la purificación de su luz jamás podrá ser salvada.

Cada parte de nuestro propio Ser debe perfeccionarse. La perfección de cualquier parte sólo es posible eliminando los elementos psíquicos indeseables.

Las partes más elevadas del Ser son exigentes y nadie podría perfeccionarlas sin haber eliminado la totalidad de los elementos psíquicos indeseables.

Quien perfecciona la parte más elevada del Ser, recibe el grado de Ishmech.

La emanación o la parte del Ser que no da su luz de perfección es porque continúa embotellada en algún agregado psíquico.

Es obvio que cualquier parte del Ser embotellada, alardea de sí misma, se torna egoica.

Alardear del poder y de la luz que no emana de sí mismo sino del Ser, es un delito.

La Luz y la Sabiduría real emana del Ser del Ser y no exclusivamente de alguna de las partes.

Cualquier parte del Ser embotellada en tal o cual agregado psíquico, viva personificación de algún defecto psicológico, tiende a jactarse, se cree soberana.

Quien pretenda tener la totalidad de la luz de Pistis Sophía, ignoran que ignoran.

Salomé interpreta el arrepentimiento, según el Salmo LI.

Entonces Salomé se acercó y dijo: "Mi Señor, tu luz - poder fue profetizada anteriormente a través de David, en su salmo Cincuenta y Uno, diciendo:

1. - ¿Por qué el poderoso (uno) alardea de sí mismo en su maldad?

2. - Tu lengua ha estudiado la iniquidad todo el día, como filosa navaja has practicado hábilmente con ella.

3. - Tú amaste al mal más que al bien: tú quisiste pregonar el mal más que la virtud.

4. - Tú amaste las palabras hipócritas y la lengua astuta.

5. - Por lo que Dios te abandonará totalmente y te arrancará y te desarraigará de tu morada, y arrojará tus raíces fuera de la vida (selah).

6. - El justo lo verá y temerá; ellos lo despreciarán diciendo:

7. - Mirad, es un hombre que no confió en la ayuda de Dios sino en su gran riqueza, y que fue extraordinario en su vanidad.

8. - Pero yo soy como un olivo cargado de frutos en la casa de Dios. He confiado en la gracia de Dios desde toda la eternidad.

9. - Y te reconoceré, pues tú has tratado lealmente conmigo; y esperaré en tu nombre, lo que será favorable en presencia de tus Santos".

Esta es, pues, mi Señor, la solución al onceavo arrepentimiento de Pistis Sophía. Al surgir tu poder-luz en mí, hablé de acuerdo a tu voluntad".

El Salmo LI especifica las funciones de Salomé dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.

Obviamente, ninguno de los personajes de Pistis Sophía está fuera de nosotros mismos.

Incuestionablemente, todos los personajes de Pistis Sophía son partes autónomas y auto-conscientes de nuestro propio Ser.

El Ser parece un ejército de niños, así le percibimos los "Hermanos de Servicio" con la visión de tipo Olooestenokhniana.

Con este tipo de visión se puede percibir todo un Hooltampanas del universo.

Un Hooltampanas equivale a 5.764.801 tonalidades del color cósmico universal.

Nadie podría tener el tipo específico de la visión sagrada Olooestesnokhniana, sin haber pasado antes por la Aniquilación budhista.

Salomé como virtud y virtudes, Ley y leyes, sabe muy bien que el poderosos alardea y se jacta de sí mismo en su maldad.

La lengua del perverso se volvió filosa navaja para el mal.

El perverso ama el mal por amor al mismo mal.

Las palabras mentirosas y la lengua astuta caracterizan al perverso.

Salomé conoce lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno.

Cada parte de nuestro propio Ser tiene su ministerio sagrado.

Arriba y abajo, en el Macro-cosmos y en el Microcosmos hombre, los poderes creadores están divididos esotéricamente en siete, tres y cuatro, dentro de las doce grandes Ordenes Cósmicas que recuerdan a los doce signos zodiacales en el Macro-cosmos y en el Micro-cosmos.

El grupo más elevado en el Macro-cosmos y dentro del Micro-cosmos hombre, está constituido por los Leones de Fuego o "Leones de la vida" del signo zodiacal de Leo.

No está demás recordar que así como existe el cinturón zodiacal en el firmamento, así también existen dentro del hombre las llamas de la constelación de Leo. En el Macrocosmos y dentro del Micro-cosmos hombre es la Jerarquía del Fuego lo más importante.

Después de esta pequeña digresión necesaria para aclarar conceptos, continuaremos con los versículos bíblicos citados por Salomé y su correspondiente comentario.

Dios abandona al que marcha por el sendero de perdición.

Cuando el hijo se cae, el Padre se aleja.

Cuando el Padre se aleja, el hijo cae en desgracia.

Aquél que no confía en la ayuda de Dios sino en su riqueza material y que ha desarrollado el agregado psíquico de la vanidad, cae en el abismo de perdición.

El agregado o los agregados psíquicos de la vanidad, impiden la correcta relación con las partes superiores del Ser.

La vanidad es pariente del orgullo.

La vanidad es charlatana, el orgullo es silencioso.

Por vanidad alguien hablaría ciertas cosas, mas por orgullo callaría.

Cualquier persona elegante, tendría en su casa un coche viejísimo, posiblemente del siglo pasado, esto por puro orgullo, mas por vanidad preferiría usar un carro de último modelo.

La vanidad herida causa espantoso sufrimiento, mas el orgullo herido, puede causar la muerte.

Cuando la vanidad y el orgullo se unen, pueden realizar monstruosidades.

La vanidad suele también disfrazarse con el traje de la modestia. Un pintor o un escribano vanidoso puede aparecer en público vestido con ropajes de mendigo.

Un artista herido en su vanidad suele caer en terribles situaciones dolorosas.

Olivo cargado de frutos es aquél que trabaja sobre sí mismo y que confía en la gracia de Dios desde toda Eternidad.

El Señor sabe pagar bien a quien confía en su Santo Nombre.

Jesús ensalza a Salomé.

Sucedió entonces que cuando Jesús escuchó las palabras de Salomé, dijo: "Bien hablado Salomé. Amén, Amén, te digo: Te perfeccionaré en todos los misterios del reino de la luz".

El Reino de la Luz está formado por el Círculo Consciente de la Humanidad Solar que opera sobre los centros superiores del Ser.