Capítulo 58

Jesús envía un poder-luz para ayudar a Sophía.

Y Jesús continuó con su discurso diciendo a sus discípulos: "Sucedió entonces, cuando Pistis Sophía pronunció estas palabras, que el tiempo se había cumplido para que ella fuese conducida fuera del caos. Y de mi mismo, sin el Primer Misterio, envié su poder-luz haca el caos para que condujese a Pistis Sophía fuera de las profundas regiones y hasta las altas regiones del caos, donde el mandato del Primer Misterio le llegase y pudiese entonces ser conducida fuera del caos. Y mi poder-luz condujo a Pistis Sophía a las regiones superiores del caos. Sucedió entonces que cuando las emanaciones de Obstinado notaron que Pistis Sophía era conducida hacia las regiones superiores del caos, que se apresuraron tras ella, deseando bajarla de nuevo a las regiones inferiores. Entonces mi poder-luz, el que yo enviara para conducir a Sophía fuera del caos, brilló extraordinariamente y cuando ella se vio en las regiones superiores del caos cantó de nuevo sus alabanzas diciendo en voz alta:

Es obvio que al llegar Pistis Sophía al Aeón Trece debe salir del Caos.

Raros son los iniciados capaces de golpear en la puerta trece.

La primera puerta está en la sala de Malkuth y la última en la sala de Aín.

Ha habido raros casos de alguien que ha golpeado en la espantosa y terrible puerta del Aín Soph Aur, la puerta once.

Aquéllos que han golpeado en la puerta once han estado a punto de perder la vida.

Muchos han perecido en la puerta once; raros, muy raros son Aquéllos que llegan hasta el Aeón Trece.

En el caos inferior o en el caos sexual, existen altas y bajas regiones.

Como quiera que el trabajo se hace en el caos, hay que ascender.

Sólo con el auxilio del Cristo Intimo y mediante el poder-luz, podemos ascender.

El mandato del Primer Misterio llega siempre a las elevadas regiones del caos, empero, sólo con ayuda del Cristo Intimo y mediante el intensivo trabajo sexual es posible ascender a las elevadas regiones.

Ascender a las elevadas regiones del caos sexual, refinar el impulso sexual, hacer más fino el Sacramento de la "Iglesia de Roma", es urgente, inaplazable.

Con ayuda del Cristo Intimo, la cópula metafísica, el coito químico, se torna más refinado.

Los elementos tenebrosos atacan aún llegando al Aeón Trece, esto es terrible.

Empero, el Cristo Intimo vence a los tenebrosos y libera a Pistis Sophía.

El Cristo Intimo es INRI, fuego devorador, fuego viviente.

Del Cristo brotan siete luces.

Escrito está que de una luz brotan siete luces y de cada una de las siete, siete veces siete.

Existen cuarenta y nueve fuegos cuya raíz está en el Cristo.

Los cuarenta y nueve fuegos arden dentro del Universo y dentro del hombre.

Los cuarenta y nueve fuegos son las cuarenta y nueve partes autónomas y auto- independientes de nuestro propio Ser.

Nuestro Ser tiene pues, cuarenta y nueve partes independientes.

Es nuestro Ser un colegio con cuarenta y nueve niños.

El fuego es la reflexión más perfecta y nunca adulterada tanto en los cielos como en la tierra, de la llama una.

El fuego origina la vida y la muerte, es el origen y el fin de todas las cosas.

Sólo mediante el fuego es posible desintegrar a los demonios rojos de Seth para liberar a Pistis Sophía.

Sophía canta una canción de alabanza.

1. - Te cantaré alabanzas, Oh! Luz, pues he deseado venir a ti. Te cantaré alabanzas, Oh! Luz, pues tú eres mi guía.

2. - No me dejes en el caos, sálvame, Oh! Luz de las alturas, pues eres tú a quien he alabado.

3. - Tú me has enviado tu luz a través de ti mismo y me has salvado.
Tu me has conducido a las regiones superiores del caos.

4. - Que las emanaciones de Obstinado, quien me persigue, se hundan en las regiones inferiores del caos y no alcancen las partes superiores para verme.

5. - Y que la obscuridad mayor las cubra y una tiniebla más oscura baje sobre ellas. No permitas que me vean en la luz de tu poder, la que me has enviado para salvarme, para que así no logren nuevo dominio sobre mí.

6. - Y no permitas que la resolución que han tomado de arrebatarme mi poder, tenga efecto. Y que así como han hablado en mi contra para arrebatarme mi luz, mejor les sea quitada la suya en vez de la mía.

7. - Se propusieron arrebatarme toda mi luz, mas no pudieron hacerlo, pues tu poder-luz, estaba en mí.

8. - Puesto que han formado consejo sin tu mandato, Oh! Luz, no han sido capaces de arrebatarme mi luz.

9. - Y puesto que he tenido fe en la Luz, no temeré; la Luz es mi guía y no temeré."

Ahora y por tanto, que aquél cuyo poder esté exaltado diga la solución a las palabras que Pistis Sophía pronunciara."

Y sucedió, cuando Jesús hubo terminado de pronunciar estas palabras que Salomé se adelantó y dijo: "Mi Señor, mi poder se constriñe a proclamar la solución a las palabras expresadas por Pistis Sophía. Tu poder las profetizó anteriormente, a través de Salomón, diciendo:

El Cristo, la Luz, es el guía de Pistis Sophía.

El Cristo Intimo puede y debe sacar al Iniciado del Caos.

El Señor Intimo puede pasarnos a las zonas más elevadas del Caos.

Las emanaciones del ego se hunden y desintegran en el caos inferior.

Los tenebrosos deben sumergirse entre el Abismo y Sophía debe hacerse invisible para ellos.

Los tenebrosos luchan por hacer caer al Iniciado, por atraparlo, por no permitirle su liberación.

El Cristo puede proteger al asceta gnóstico sí así lo quiere.

Las potencias tenebrosas celebran reuniones para planear ataques contra Pistis Sophía.

El gnóstico tiene fe en el Cristo y éste le salva.

Salomé interpreta la canción de Sophía con las Odas de Salomón.

1. - Te expresaré mi gratitud, Oh! Señor, pues tú eres mi Dios.

2. - No me abandones, Señor, pues tú eres mi esperanza.

3. - Tú me has reivindicado y me veo a salvo por ti.

4. - Que quienes me persigan, caigan.

5. - Que una nube de humo, cubra sus ojos y la niebla los obscurezca; no permitas que vean el día para que no puedan capturarme.

6. - Que su resolución se torne impotente y que cuando traman caiga sobre ellos.

7. - Han urdido una resolución y no les ha surtido efecto.

8. - Y han dominado, pues son poderosos, mas cuanto han preparado vilmente, ha recaído en ellos.

9. - Mi esperanza está en el Señor y no temeré, pues tú eres mi Dios, mi Salvador."

Y ocurrió entonces, cuando Salomé terminó de hablar, que Jesús le dijo: "Bien hablado Salomé, y muy bien. Esta es la solución a las palabras pronunciadas por Pistis Sophía."

La fuerza de la gratitud hace que germine la planta en el huerto del asceta gnóstico.

La fuerza de la gratitud hace que la planta dé sus frutos.

La fuerza de la gratitud cósmica hace fecunda la vida universal.

En alguna forma hemos de expresar nuestra gratitud al Creador.

Nuestro Dios Intimo merece nuestra gratitud eterna.

En el Cristo Intimo está cifrada toda nuestra esperanza.

Quien sobre sí mismo trabaja tiene esperanza en el Cristo Intimo.

Sólo el Cristo Intimo puede reivindicarnos y salvarnos.

Obra grande la del Cristo Intimo trabajando en nosotros mismos y dentro de nosotros mismos, con inmenso sacrificio. Esta es la naturaleza del "Salvatur Salvandus".

Que caigan esos elementos inhumanos que llevamos dentro y que nos persiguen como la mala sombra.

Que los elementos tenebrosos se sumerjan entre las tinieblas del Abismo; éstos son, nuestros elementos.

Estas son las vivientes personificaciones del sí mismo.

Que todo cuanto traman estos perversos que dentro de nosotros moran, caiga sobre ellos.

Ellos son los demonios rojos de Seth, las diversas partes subjetivas y perversas del abominable ego.

Todo lo que los demonios rojos de Seth han preparado, debe caer sobre ellos mismos.

La esperanza está en el Cristo Intimo, en el Mártir del Calvario, quien debe vivir dentro del Bodhisattva todo el Drama Cósmico.

El Drama Cósmico nunca es exclusivamente histórico, este drama es de palpitante actualidad y el Cristo Intimo debe vivirlo dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.

El drama Cósmico se procesa en los Cuatro Evangelios.