Capítulo 7

Cómo la vestidura de luz le fue enviada.

Y sucedió, cuando el sol salió por el oriente, después de esos días a través del Primer Misterio, que existió desde el principio, a causa del cual el universo ha surgido, fuera del cual también yo mismo ahora vengo, no antes de la hora de mi crucifixión, sino ahora, - sucedió, que a través del mandato de ese misterio mi vestidura de luz debería ser enviada, la cual se me había concedido desde el principio y que había dejado atrás en el último misterio, que es el vigésimo cuarto misterio de adentro hacia fuera -, ésos que están en los órdenes del segundo espacio del Primer Misterio. Esa vestidura la dejé entonces atrás en el último misterio, hasta la hora que debería ser consumado para poder usarla, y empezaría a hablar con la raza humana y revelarles desde el principio de la verdad hasta su final, y hablar con ellos desde los interiores de los interiores hasta los exteriores de los exteriores y desde los exteriores de los exteriores hasta los interiores de los interiores. Regocijáos por consiguiente y alegráos y regocijáos más y más profundamente porque se os ha concedido que hable primero con vosotros desde el principio de la realidad hasta su final".

El Sol de la Media Noche guía a los iniciados en los Mundos Superiores.

Los Iniciados deben conocer los movimientos simbólicos del Sol de la Media Noche.

Ascender equivale a nacer, subir, manifestarse, etc.

Descender alegoriza muerte de algo, descenso de algo, etc.

El Sol, con pleno esplendor en el medio día, alegoriza plenitud total, triunfo completo, éxito en tal o cual Iniciación, etc., etc., etc.

Estamos refiriéndonos en forma enfática al Cristo Sol, al Logos, al Sol Astral.

Los Místicos ven al Sol Astral; Él les guía en la senda del filo de la navaja.

Cuando las nubes del Espacio le cubren, ello significa que el ego animal aún está muy fuerte en el Iniciado.

Es necesario, es urgente disolver al Ego animal, reducirlo a polvareda cósmica.

El Sol Cristo ascendiendo a través del Primer Misterio, significa acción del Señor por Voluntad del Padre.

El mismo Universo en el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser, surgió, vino a la existencia, cuando el Sol ascendió a través del Primer Misterio.

Fue por Voluntad del Anciano de los Días que el Sol ascendió a través del Primer Misterio.

El Cristo Intimo viene a la manifestación no antes de la hora de la crucifixión, sino ahora.

Es aquí y ahora donde el Señor debe ser crucificado.

El Señor debe vivir todo el Drama Cósmico tal como está escrito en los Cuatro Evangelios, dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.

Empero, escrito está que debemos encarnarlo previamente, tú lo sabes.

Conviene sin embargo hacer la siguiente advertencia:

Mirad que nadie os engañe.

Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.

Ved Mateo 24, versículo 4 y 5, Nuevo Testamento.

Resulta espantosamente difícil la Iniciación Venusta.

En la Iniciación Venusta se encarna al Cristo Intimo.

Muy raro es Aquél que logra encarnarlo.

Empero, existen también algunos equivocados sinceros que piensan de sí mismos lo mejor.

Esos dicen: Yo lo tengo encarnado. Yo soy el Cristo.

Tales gentes se engañan a sí mismas y engañan a otros.

Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo o mirad, allí está, no le creáis.

Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas y harán grandes señales y prodigios de tal manera que engañarán, si fuere posible, aún a los Escogidos.

Ya os lo he dicho antes.
Así que si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o Mirad, está en los aposentos, no le creáis.

Porque como el relámpago que sale del Oriente y se muestra hasta el Occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.

Ved Mateo 24, versículos 23, 24, 25, 26 y 27.

La Vestidura de Luz del Cristo Intimo, aunque originalmente le fuese concedida, debe ser elaborada en el Telar de Dios, en el Misterio Veinticuatro de la Gran Obra.

Las Vestiduras de Luz del Cristo Intimo, símbolo de todos los Poderes, la tiene el Padre en su poder, el Padre es el Primer y el Ultimo de los Misterios.

El Cristo Intimo encarnado en tal o cual hombre sencillo y humilde, usará en el Misterio su Vestidura Sagrada.

Las gentes profanas nunca conocerán la Vestidura de Luz.

El Cristo Intimo se halla recubierto por la humilde personalidad de alguien.

Nunca las gentes podrán reconocer al Cristo encarnado.

El Cristo Intimo es el Instructor del Mundo.

El Instructor del Mundo encarnado deberá discurrir con la Raza Humana y revelarles desde el principio de la Verdad hasta su final.

El Adepto que lo tenga encarnado sabrá amarlo dentro de sí mismo y nunca dirá: Yo soy el Cristo.

El Maestro que lo tenga encarnado adorará al Señor y le servirá de instrumento.

El Señor encarnado discurrirá con los seres humanos desde los interiores de los interiores hasta los exteriores de los exteriores, y desde los exteriores de los exteriores hasta los interiores de los interiores.

Todo esto significa que el Señor puede auxiliar al Ser del Ser y a la personalidad humana.

El Instructor del Mundo, encarnado, puede instruir no solamente a las humanas personas sino también al Ser de las mismas, y por lo último, al Ser del Ser.

Ayuda al exterior del exterior, significa auxilio total en todo orden de cosas.

Ayuda al interior del interior, significa instrucción plena del Ser del Ser.

El Cristo Intimo encarnado, no solamente ayuda, sino, además, ayuda a ayudar.

Sólo los Adeptos de Perfección lo tienen encarnado.

Empero, os digo: Sed vigilantes porque en estos tiempos del Fin son muchos los que presumen de ser Adeptos de Perfección.

Cuidaos de los falsos profetas.

De los espíritus de los discípulos y su encarnación.

"Por esta razón os he elegido en verdad desde el principio hasta el fin del Primer Misterio. Regocijáos y alegráos, porque cuando partí de este mundo, traje conmigo doce potestades, tal como os lo he dicho desde el principio, las cuales las he despojado de los doce redentores del Tesoro de la Luz, de acuerdo al mandato del Primer Misterio. Estas, en otro tiempo las vertí en el vientre de vuestras madres, cuando vine al mundo; ésas son aquéllas que están en vuestros cuerpos ahora. Pues estas potestades os han sido concedidas ante el mundo; porque vosotros sois quienes lo salvarán y porque vosotros podréis soportar las amenazas de los gobernantes de la tierra y las ansiedades del mundo y sus peligros y todas sus persecuciones, que los príncipes de lo alto acarrearán sobre vosotros. Muchas veces os he dicho que he llevado la fuerza hacia vosotros de los doce redentores que se encuentran en el Tesoro de la Luz. Por tal motivo, os he dicho verdaderamente desde el principio, que no sois de este mundo. Yo también no lo soy. A pesar de que todos los hombres de la tierra han engendrado sus almas de la fuerza de los redentores de los Aeones. Pero la fuerza que está en vosotros, proviene de mí; vuestras almas residen en lo alto. He traído doce potestades de los doce redentores del Tesoro de la Luz, extraídos de la parte de mi poder que primero recibí. Y cuando me puse en marcha por el mundo, llegué en medio de los príncipes de la esfera, con la forma de Gabriel, el Angel de los Aeones; y los príncipes de los Aeones no me conocieron, porque creyeron que yo era el Angel Gabriel.

Los doce Apóstoles, las Doce Potestades, están dentro de nosotros mismo, aquí y ahora.

Los Doce Apóstoles son doce partes autónomas de nuestro Ser.

Las Doce Potestades, los Doce, son doce partes auto - conscientes, y hasta independientes, de nuestro propio Ser.

Las Doce Potestades, es decir, los Doce Apóstoles del Cristo Intimo, se relacionan sabiamente con las doce facultades del ser humano.

Empero, debemos hacer clara diferenciación entre las Doce Potestades y las doce facultades.

Incuestionablemente, el Ser en cada uno de nos, durante la Manifestación Cósmica, es la Multiplicidad dentro de la Unidad.

Todas las partes autónomas y auto - conscientes del Ser deben trabajar en la Auto - realización.

En tanto no se hayan desintegrado todos los elementos indeseables que en nuestro interior cargamos, la Auto- realización íntima de cada una de las partes autónomas y auto- conscientes del Ser resulta algo más que imposible.

Las Doce Potestades son tan sólo doce partes de las tantas partes autónomas y auto- conscientes del Ser.

Quien logre perfeccionar la parte más elevada del Ser, recibe por tal motivo, el grado de Ishmesch.

Sin la disolución radical de todos los elementos inhumanos que en nuestro interior cargamos, no sería posible perfeccionar la parte más elevada del Ser.

Santiago, en el interior de nuestro Ser, es el bendito Patrón de la Gran Obra.

Sólo el Padre de todas las Luces, el Padre Intimo de cada uno de nos, puede iluminarnos con la Sabiduría a través de Santiago.

Santiago es el Mercurio dentro de cada uno de nosotros.

Es el Mercurio de la Filosofía Secreta el Fundamento mismo de la Gran Obra.

El Cristo Intimo y las Doce Potestades residen en nosotros mismos aquí y ahora.
Incuestionablemente, las Doce Potestades son vertidas por el Cristo Intimo en el vientre de la Madre Divina.

Cada uno de nos tiene su propia Madre Divina.

En nuestros cuerpos deben habitar las Doce Potestades, esto es posible desintegrando todos los elementos psíquicos que en nuestro interior cargamos.

Los Doce Apóstoles, partes fundamentales del Ser, son siempre calumniados y perseguidos por los perversos, esto lo sabe todo Maestro Iluminado.

El Jesús-Cristo histórico y sus Doce Apóstoles, simbolizan al Cristo Intimo y a las Doce Potestades encarnadas en todo Hombre Verdadero.

Existen Doce Salvadores que simbolizan a las Doce Constelaciones Zodiacales.

Las Doce Potestades, en cada hombre, se hallan relacionadas con el Redentor de tal o cual Constelación.

Todos los Maestros han logrado engendrar sus Almas, o mejor dijera, cristalizar en la humana persona gracias a las enseñanzas de los Doce Salvadores.

Cada uno de los Doce ha venido al mundo para ayudar a la humanidad.

Cristalizar Alma en nosotros, es posible disolviendo el Ego animal.

Necesitamos disolver los elementos psicológicos indeseables para cristalizar el Alma en nosotros.

Debemos convertirnos en pura Alma.

En paciencia poseeréis vuestras Almas.

Esto es posible a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios.

Las Almas de las gentes residen en un nivel superior del Ser.

Alma, es todo ese conjunto de Fuerzas, Poderes, Virtudes, Esencias, etc., que cristalizan en nosotros cuando el ego animal se disuelve.

Cada vez que un defecto psicológico se disuelve, cristaliza en nuestro interior alguna Virtud, algún Poder etc.

La disolución total de todos los defectos implica la cristalización integral del Alma en nosotros.

Si el agua no hierve a cien grados, no cristaliza lo que debe cristalizar y no se disuelve lo que debe disolverse.

En forma similar, diremos que es necesario pasar por grandes crisis emocionales para disolver defectos psicológicos y cristalizar Alma.

El Angel Gabriel es el Regente de la Luna y se relaciona con la Esfera lunar.

Jesús, el Cristo Intimo, es el Sol Divino en nosotros.

De la encarnación de Juan, el Bautista.

"Y sucedió entonces, cuando llegué en medio de los regidores de los Aeones, que miré hacia abajo sobre el mundo de la humanidad por orden del Primer Misterio. Encontré a Elizabeth, la madre Juan el Bautista, antes de haberlo concebido, y sembré en ella la fuerza que había recibido del IAO menor, el Digno, que está en medio, Aquél que tiene el poder de proclamar antes que yo y preparar el camino, y bautizar con el agua del perdón de los pecados. Esa fuerza, por consiguiente, está en el cuerpo de Juan".

Juan, el Bautista, es el mismo Elías reencarnado.

I A O mayor, es la del Logos en sí mismo. I A O menor, es la del hombre.

I A O mayor, es la de Superhombre. I A O menor es la del hombre.

El Juan Intimo está dentro de nosotros mismos aquí y ahora.

Todo iniciado debe encontrarse con esa parte de su Ser que se llama Juan, el Bautista.

El encuentro con Juan se realiza siempre en la Segunda Iniciación del Fuego.

El encuentro con Juan se sucede siempre en el Edén.

Juan es el Precursor, quien prepara el camino a nuestro Cristo Intimo.

El Juan Bautista histórico alegoriza al Juan Bautista interior de cada uno de nos.

Cómo Juan fue Elías en una encarnación pasada.

"Además, en lugar del espíritu de los regidores a quienes él había nombrado para agasajar, encontré el espíritu de Elías en los Aeones de la esfera y lo quité de allí, y llevé su espíritu trayéndolo a la Virgen de luz, y ella lo entregó a sus receptores; ellos lo condujeron a la esfera de los regidores y lo vertieron en el vientre de Elizabeth. De esta manera el poder del I A O menor, que está en medio, y el espíritu del Profeta Elías, fueron ligados al cuerpo de Juan, el Bautista. Por este motivo vosotros dudasteis en otro tiempo, cuando os dije: "Juan dijo: Yo no soy el Cristo", y vosotros me dijisteis: "Escrito está que: Cuando venga el Cristo, Elías vendrá antes que El y preparará su camino". Sin embargo, cuando me decíais esto, yo os contestaba: "Elías verdaderamente ha venido y preparado todas las cosas tal como está escrito, y ellos han hecho para El lo que deberían". Y cuando comprendí que vosotros no habíais entendido aquello que os hablé relacionado con el espíritu de Elías que está ligado a Juan el Bautista, os contesté abiertamente: "Si aceptáis a Juan el Bautista: El es Elías de quien os he hablado que vendría".

Los Regidores de la Iglesia Gnóstica son verdaderos Iniciados despiertos.

El Espíritu de Elías es también un Aeón, es decir, un Maestro del Gran Día, tú lo sabes.

La Virgen de Luz, Stella Maris, la Divina Madre Kundalini del Juan el Bautista, es citada por el Gran Kabir Jesús.

El Salvador entregó el Espíritu de Elías a la Stella Maris de Juan, y Ella lo entregó a sus Receptores; Ellos le condujeron a la esfera de los Regidores de la Luz y éstos lo vertieron en el vientre de Elizabeth.

De esta manera, el I A O menor, la Divina Madre de Luz y el Espíritu de Elías, fueron ligados al cuerpo de Juan, el Bautista.

Elías se reencarno en Juan el Bautista.

Juan es la vivísima reencarnación de Elías.