Capítulo 8

De su propia encarnación a través de María.

Y Jesús continuó en su plática diciendo: "Aconteció entonces después de eso, que al mandato del Primer Misterio, miré hacia abajo, sobre el mundo de la humanidad, y encontré a María, quien es llamada "mi madre" de acuerdo al cuerpo de la materia. Hablé con ella como Gabriel, y cuando volvió de lo alto hacia mí, le vertí de allí la primera fuerza que había recibido de Barbelo, que es el cuerpo que he llevado en lo alto. Y en vez del espíritu, vertí en ella la fuerza que he recibido del Gran Sabaoth, el Digno, que está en la región de la Derecha.

Y las doce potestades de los doce redentores del Tesoro de la Luz, que yo había recibido de los doce ministros de en medio, la vertí en la esfera de los regidores. Y los decanos de los regidores, y sus liturgos, creyeron que ellos eran los espíritus de los regidores; y los liturgos los trajeron y los ligaron a los cuerpos de vuestras madres. Y cuando vuestra hora se ligó, nacisteis en el mundo sin espíritu de regidores. Y recibisteis vuestra parte de la fuerza, que el último auxiliar había inhalado hacia la mezcla, esa fuerza que está fundida con todos los invisibles y todos los regidores y todos los aeones, en una palabra, el que está combinado con el mundo de destrucción, que es la mezcla. Esta fuerza, que desde el principio y resalté en mí mismo, la he vertido en el Primer Mandamiento y el Primer Mandamiento vertió una parte de ésta en la Gran Luz, y la Gran Luz vertió una parte de aquélla que había percibido, en los cinco auxiliares, y el último auxiliar tomó una parte de aquélla que recibió, y la vertió en la Mezcla. Y esta parte está en todos los que están en la Mezcla, tal como os lo acabo de decir".

El Mandato del Primer Misterio es equivalente al Mandato del Padre.

María es siempre Isis, la Madre Divina, a quien ningún mortal ha levantado el velo.

Sabaoth es el nombre dado en hebreo al Ejército de la Voz, a la Hueste o a las Huestes Creadoras de los Elohim.

En el Antiguo Testamento, se aplica el nombre de Jehová, en su acepción original de Iod- Heve, a la Hueste de los Andróginos Divinos o Cosmocratores que crearon este Universo.

Isis - María recibe siempre la Primera Fuerza, el Santo Afirmar.

El Cristo Intimo transmite a la Divina Madre Kundalini tal Fuerza.

No olvidemos jamás que existe Tres Fuerzas Primarias, éstas son: Santo Afirmar, Santo Negar, Santo Conciliar.

El Gran Sabaoth, el Digno, que está en la Región de la Derecha, es la Hueste de los Elohim creadores.

El Cristo Intimo siempre transmite a Stella Maris la Fuerza maravillosa del Gran Sabaoth.

En modo alguno podríamos negar la existencia de los Doce Salvadores o Avataras.

Cada uno de los Doce Redentores tiene dentro de sí mismo a las Doce Potestades.

Entre cada Logoi Redentor y el mundo manifestado existe el correspondiente Maestro, Espíritu, emanado del Redentor en cuestión.

Obviamente, el Ministro emanado viene a ser un desdoblamiento del Logoi Intimo.

Muchas veces, los decanos de los regidores y sus liturgos, piensan de sí mismos lo mejor, suponen equivocadamente que ellos son los Regidores de la Luz; tal error se debe al orgullo y a la ambición.

Obviamente, estos equivocados renacen, vuelven al mundo, son traídos a este valle de lágrimas por los liturgos de los regidores.

Los Príncipes de la Iglesia Gnóstica nunca ignoran los trabajos del Abismo.

Sólo quienes han trabajado intensamente en los Mundos Infiernos, logran alcanzar el estado de Príncipes o Regidores de la Iglesia Gnóstica.

En realidad, únicamente trabajando sobre sí mismo en el Noveno Círculo Dantesco, es posible convertirse en Regidor de la Luz.

Toda exaltación va precedida de una terrible humillación.

Quien quiera subir, debe primero bajar, ésa es la ley.

Aquéllos equivocados sinceros que se creen Regidores sin serlo, reciben al renacer, en vez del Espíritu de los Regidores, la fuerza para la lucha en la vida, la fuerza marciana que está combinada con el mundo de destrucción, que es la Mezcla o el resultado de la Mezcla de Leyes y Fuerzas.

La Fuerza del Salvador del Mundo se encuentra en un nivel muy superior, con relación a las Fuerzas de los Cinco Auxiliares.

La fuerza del Redentor del Mundo está vertida en el Primer Mandamiento, que dice: "Amad a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo".

El Primer Mandamiento, eso que es Amor, vierte una parte de esa fuerza en la Gran Luz.
Incuestionablemente, la Gran Luz, vierte a su vez una parte de la Fuerza- Amor en los Cinco Auxiliares.

El Quinto Auxiliar, actuando con gran fuerza, toma cierta cantidad de la Substancia del Amor para verterla en la Mezcla, en el Mundo.

Indubitablemente, esta última parte de la Substancia del Amor se halla depositada en la Esencia.

Desgraciadamente, la Esencia, la Conciencia, se halla embotellada entre los agregados psíquicos, vivísimas representaciones interiores de nuestros defectos de tipo psicológico.

Aniquilando los agregados psíquicos, se libera la Esencia y resplandece el Amor.

Los discípulos deberían regocijarse porque el tiempo de su investidura había llegado.

Jesús dijo entonces esto a sus discípulos en el Monte de los Olivos. Continuó de nuevo su plática diciéndoles: "Regocijáos y alegráos y agregad gozo a vuestro gozo, porque ha llegado la hora de que use mi vestidura, la cual ha sido preparada para mí desde el principio, y que dejé en el último misterio hasta la hora de su consumación.

Ahora, en la hora de su consumación, es el momento en que seré ordenado por el Primer Misterio, para hablar con ustedes desde el principio de la Verdad hasta su final, y desde los interiores de los interiores hasta los exteriores de los exteriores, para que le mundo sea salvado por vosotros. Regocijáos y alegráos, porque vosotros sois escogidos ante los hombres de la tierra. Sois vosotros quienes salvareis al mundo".

El Cristo Intimo usa su Vestidura, su Púrpura Sagrada, cuando ya ha realizado con éxito la Gran Obra.

No olvidemos jamás que el Ultimo Misterio es el Primer Misterio.

El Padre ha preparado para el Hijo la Púrpura de los Reyes.

En la Hora de la Consumación, el Hijo se viste con la Sagrada Vestidura.

En la Hora de la Consumación de la Gran Obra, dentro de nosotros mismos, aquí y ahora, es terriblemente Divina.

Las Doce Potestades, los Doce Apóstoles, son, repito: Doce partes autónomas y auto- conscientes de nuestro propio Ser.

Los Doce Apóstoles, bajo la dirección del Cristo Intimo, se expresan a través del Iniciado cuando se está trabajando por la humanidad doliente.

Los Doce, son Doce Aspectos del Ser dentro de la Unidad Individual.