• Inicio
  • La Pistis Sophia Develada 3er Libro
  • Capítulo 121

Capítulo 121

Después que el Salvador hubo dicho esto a sus discípulos, continuó diciendo: "¿Comprendéis la forma en que os hablo?"

 

María interpreta un antiguo refrán.

Y María contestó diciendo: "Si mi Señor, he seguido las palabras que has pronunciado con precisión. A este respecto nos has dicho en otro tiempo: "Si el amo de casa supiera la hora en que por la noche el ladrón llega, se mantendría despierto y no permitiría que entrara."

Después que María hubo dicho esto, el Salvador le dijo: "Bien dicho espiritual María. Esa es la Palabra."

El Salvador continuó diciendo a sus discípulos: "Así pues, proclamad ante todos los hombres que hayan recibido misterios en la Luz diciéndoles: Cuidáos de sí mismos y no pequéis más, no sea que acumuléis maldad tras maldad y desencarnéis sin haberos arrepentido y os convirtáis en extraños al Reino de la Luz para siempre."

Cuando el Salvador dijo esto, María contestó diciendo: "Mi Señor, grande es la misericordia de los misterios que perdonan siempre los pecados."

 

Si aún los hombres sobre la tierra son misericodes cuánto más no serán los grandes misterios.

El Salvador le contestó a María diciéndole enmedio de sus discípulos: "Si hoy en día un Rey, siendo humano, concede a los hombres dádivas de su gusto y perdona a los asesinos y a aquéllos que tienen trato sexual con el sexo masculino, así como al resto de pecados atroces que merecen la pena de muerte. Si esto lo hace él que es un ser humano, cuánto más no hará El Inefable y el Primer Misterio que son los señores del universo, la autoridad de actuar en todas las cosas como mejor les parezca, para perdonar a cada uno que haya recibido misterios."

"O por otro lado, si hoy en día un Rey enviste a un soldado con una vestidura real y lo envía a regiones extranjeras y éste asesina y comete toda clase de atrocidades que merezcan la pena de muerte, y no se los imputan porque está investido con la vestidura real, -Cuánto más no harán aquéllos que conocen los misterios de las vestiduras del Inefable y del Primer Misterio, que son señores sobre todos aquéllos de las alturas y de las profundidades."