LA INTELIGENCIA

No hay que confundir a la inteligencia con la mente. En toda mente existe cierta suma de valores inteligentes.

No necesitamos buscar fuera de sí mismos los valores inteligentes, éstos están dentro de nosotros mismos.

Los valores inteligentes de todo ser humano no cambian ni se agotan. La reserva de inteligencia es una constante.

Cuando aparece un valor positivo, de hecho es recibido alegremente por la inteligencia.

Necesitamos de una nueva pedagogía revolucionaria, cuyo único objetivo sea hacernos conscientes de lo que ya sabemos.

Identificación, valores e imagen. Identificarse, imaginarse y valorarse exactamente resulta impostergable cuando queremos hacer un inventario de nosotros mismos.