HAMBRE OCULTA

América Latina sufre actualmente las consecuencias desastrosas de aquello que observadores y especialistas de nutrición han dado en llamar HAMBRE OCULTA, según informó la Organización Mundial de Salud.

Millones de seres -dice la O.M.S.- cuentan con una dieta insuficiente y lo que es más grave, las calorías que esta dieta contiene están mal balanceadas: haciendo sombrío el futuro por que las proteínas escasean en nuestro continente, que tienen los más altos índices Demográficos, lo cual significa que cerca de la mitad de la población es muy joven y necesita alimentos para formar huesos, músculos y resistencia contra las enfermedades.

Afirma la O.M.S. que solo dos naciones Latino-Americanas, Argentina y Uruguay, pueden hablar de buena nutrición; en el resto de los países de la América Latina el hambre oculta, aparece en forma más o menos disimulada y aún sin disimulo alguno.

La O.M.S. termina su Informe diciendo que la constante falta de proteínas de origen animal es el factor principal que origina esta hambre oculta, dice la O.M.S. que los 200 millones de habitantes de la América Latina podrían hallar en el mar la solución de este angustioso problema.

Nosotros, francamente, estamos totalmente de acuerdo con este informe de la O.M.S. Creemos firmemente que el mar puede darle, a la humanidad alimento suficiente para vivir sanamente.

La carne de res está llamada a agotarse, en cambio el pescado es inagotable.

Ya está demostrado que el pescado es rico en proteínas animales.

En la América Latina, existe mucha hambre, mucha miseria. En la América Latina el PROLETARIADO tiene salarios de hambre y lo que gana no alcanza ni para comer.

En la América Latina, son millones las personas que tienen que contentarse con una sola comida al día, esas pobres gentes no tienen dinero para comprar carne bien cara, y viviendo por lo común lejos del mar, ni siquiera pueden pensar en comer pescado pues este viene a precios prohibitivos.

Los Gobiernos son los vehículos de acción social de los pueblos, los Gobiernos deben comprender que en la América Latina existe hambre oculta por falta de proteínas animales.

No son los Vendedores quienes deben determinar el precio de las carnes y del pescado, sino los compradores.

El Oficio del Comerciante es traer una cosa de donde abunda a donde escasea y tiene derecho a cobrar su comisión pero no tiene derecho a vender a precios imposibles para el pueblo.

EL Verdadero medio de ganar mucho consiste en no querer nunca ganar demasiado.

Todas las cosas buenas son baratas; todas las cosas malas son caras.

Desgraciadamente el espíritu Egoísta del Comercio no reconoce patria ni siente ninguna compasión o principio, salvo el del lucro.

En miles de años no ha habido grandes cambios dentro de la moral pública, ni en la filosofía, la religión o la Política; pero el progreso en los negocios egoístas y despiadados, ha sido por desgracia el mayor milagro que ha presenciado el Mundo.

La Avaricia es madre de la crueldad y los Comerciantes son en su mayoría muy avaros.

El amor a la economía es la raíz de muchas virtudes, pero el avaro es enemigo de la economía.

Después del orden y de la Libertad, la ciencia de la economía administrativa es una de las cosas más esenciales a un Gobierno libre, la economía sabiamente administrada es siempre una garantía de Paz Relativa.

Los Gobiernos deben controlar siempre los precios, pero en forma inteligente para evitar burlas al control.

La Junta de Control de precios debe tener siempre Investigadores secretos con el propósito de controlar los precios.

La Justicia es Justicia y aunque se mueve algunas veces muy despacio, nunca deja de alcanzar al culpable.

El comerciante que encarece los artículos de primera necesidad, se convierte en un enemigo del pueblo.

Encarecer la comida es un crimen contra el pueblo, en la América Latina existe "HAMBRE OCULTA" porque el pescado y la carne se han puesto a precios prohibitivos.

El objeto general que todas las leyes persiguen o deben perseguir, es mejorar la vida total de la comunidad.

No debemos olvidar que los hombres despliegan una gran ingeniosidad cuando se trata de atenuar sus propios delitos.

Los Comerciantes exponen muchas razones para encarecer la carne y el pescado y todos los artículos de primera necesidad, pero debemos comprender que la fuente del delito se encuentra en algún defecto del entendimiento, en algún error del raciocinio, o en algún Impulso repentino de las pasiones egoístas.

Por estos tiempos de crisis mundial los gobiernos dictan muchas leyes que crean criminales, pero pocas que realmente les castiguen.

El castigo es una especie de Medicina, los hambreadores del pueblo deben ser castigados.

Toda JUNTA DE CONTROL DE PRECIOS, debe tener poderes suficientes para que pueda ejercer su Ministerio.