EL KARMA

En los mundos Internos existe un templo en donde ofician los 42 Jueces del Karma. Estos son los Cuarenta y dos Chacales. Se les llama así porque cubren su cabeza con una especie de máscara religiosa, que tiene la forma de cabeza de perro lobo o chacal. Estos Cuarenta y Dos Maestros son los de la Ley de la Compensación: La denominada Ley del KARMA.

Todos los males que hacemos a otros en pasadas reencarnaciones nos toca pagarlos en la próxima encarnación.

No sólo se paga Karma por el mal que se hace sino también por el bien que se deja de hacer pudiendo hacerlo. El que tiene con que pagar, paga y sale bien en sus negocios. El que no tiene con que pagar indudablemente tiene que pagar con dolor inevitablemente.

Dicen los Señores del Karma: "Haced buenas obras para que pagues tus deudas" "AL LEÓN DE LA LEY SE LE COMBATE CON LA BALANZA". Si el platillo de las malas acciones pesa más; entonces podemos poner buenas acciones en el platillo de las buenas acciones. Se dice: Aumenta el peso del platino de las buenas acciones para inclinar el platillo a nuestro favor. Así es como podemos cancelar las viejas deudas y evitarnos dolor.

Cuando una Ley Inferior es trascendida por una Ley Superior, la Ley Superior lava la Ley Inferior.

Nuestros discípulos deben aprender a viajar en Cuerpo Astral, para visitar el Templo de los Señores del Karma. El Jefe de este Templo es ANUBIS.

La clave para viajar en Cuerpo Astral, es muy sencilla: El discípulo se acostará en su lecho y procurará dormirse tranquilamente. Luego el discípulo se levantara de su lecho en aquellos instantes en que esté dormitando y saldrá de su cuarto. Si el discípulo da un saltito con la intención de quedar flotando en el aire, entonces verá con asombro que flotará deliciosamente en el aire y que podrá trasladarse en cuerpo astral a cualquier lugar de la Tierra. El discípulo puede ir en Cuerpo Astral al palacio de los Señores del Karma. En este Templo podrá arreglar sus negocios con los Señores del Karma. Cuando decimos negocios, nos estamos refiriendo a las deudas que tenemos pendientes con la Justicia Cósmica. Los Señores de la Ley también conceden crédito, pero todo crédito hay que pagarlo haciendo buenas obras en beneficio de la humanidad.

Debemos aprender a salir en Cuerpo Astral, para arreglar personalmente nuestros negocios con los Señores del Karma.

Cuando el hombre aprende a manejar su libro de cuentas, puede encausar mejor su vida.