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EL EDEM

El Edem es el mundo etérico. El Edem es el mismo sexo.

El mundo etérico es la morada de las fuerzas sexuales. El mundo etérico es el Edem. Nosotros salimos del Edem por las puertas del sexo; solo por esas puertas podemos entrar al Edem.

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EL LÁBARO DEL TEMPLO

La materia prima de la Gran Obra, es el Semen Cristónico.

El semen es el agua pura de vida. El semen es, el agua de todo lo que existe, el semen es el agua del Génesis. Una planta sin agua, se seca y muere. El agua de las plantas es semen vegetal. El semen vegetal se transforma en hojas, flores y frutos. Las combinaciones de la sustancia infinita, son maravillosas. El mar es el semen del planeta Tierra. Todo sale del mar, todo vuelve al mar. Nosotros tenemos el mar en nuestras glándulas sexuales.

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LOS CISNES DEL PARAÍSO

El cisne Kala-Hamsa posado sobre una flor de loto, flota sobre las aguas puras de vida. Kala-Hamsa, significa: "YO SOY ÉL" "YO SOY ÉL" "YO SOY ÉL". En otras palabras podemos decir; "El Espíritu de Dios flota sobre la haz de las aguas".

La Divinidad alienta sobre el mar de la Eternidad. Dios está dentro de nosotros mismos, y dentro de nosotros mismos lo podemos encontrar. Yo soy Él, Yo soy Él. Yo soy Él.

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EL ACTO SEXUAL EN EL EDEM

En el Edem solo reina la castidad. En el Edem la sexualidad es tan pura como la Luz de los Elohim. Sin embargo, en el Edem también existe el acto sexual. Plantas y flores, árboles, Dioses, aves y reptiles, animales y hombres, todo sale del sexo. Sin el sexo es imposible toda creación.

Las plantas tienen cuerpo, alma y espíritu como los hombres.

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LUCIFER

Si vosotros tenéis vuestra lámpara llena de aceite, el templo estará siempre lleno de luz. Si vosotros derramáis el aceite de vuestra Lámpara, se apagará el fuego, y os hundiréis entre las profundas tinieblas exteriores, donde solo se oye el llanto y el crujir de dientes. El semen es el habitáculo del Fuego. Si derramáis el semen perderéis el fuego, y os hundiréis en profundas tinieblas. El semen es el aceite de vuestra lámpara. Si derramáis el semen se apagará vuestra lámpara y os hundiréis entre las tinieblas de los luciferes. En otros términos, dijo el Señor Jehová: De todos los árboles del huerto podéis comer, menos del árbol de la ciencia del bien y del mal, porque el día que de él comiereis moriréis. En el Edem los elementales no derraman semen.

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