SELECCIÓN DEL PERSONAL

Actualmente los hermanos del Gran Colegio de Iniciados de la Logia Blanca están haciendo una selección del personal humano, separando las ovejas de los cabritos para poder iniciar la nueva era; seria imposible iniciar una edad de Luz con un personal de asesinos, prostitutas y ladrones. Nosotros décimos: todo el que derrame el semen se convierte en demonio, aunque sea teósofo o rosa-cruz; los místicos ladrones, los coléricos asesinos también se convierten en demonios.

Existe actualmente muchísimos millones de almas que tienen cuernos en la frente, entre ellos millares de teósofos, rosa-cruces, acuarianistas, etc., están divorciadas del Intimo, son demonios, aunque muchas estén equivocadas sinceramente y con buenas intenciones, estas almas ya descendieron al grado de demonios, y se creen tan santos, ¡que cándidos!. Los demonios se convierten en habitantes del abismo y no podrán reencarnarse en acuario que es el milenio del Apocalipsis, serán aplazadas hasta capricornio (edad del Espíritu Santo) allí se les brindará la ultima oportunidad; por aquella época Javhe tendrá cuerpo físico y nacerá en Palestina, será un guerrero. Entonces los habitantes del abismo, después de haber experimentado los terrores del abismo serán llamados al orden y tendrán que definirse en carne y hueso, por Cristo o por Javhe.

Los judíos presentaran entonces a Javhe como el auténtico Mesías prometido y las personalidades definitivamente perversas seguirán con Javhe en el abismo, al fin se desintegrarán a través de sucesivas eternidades.

Las mónadas, los íntimos de esas personalidades continuarán su evolución en el escalón de los rezagados, con nuevas personalidades después de eternidades llegarán a la meta inevitablemente. La evolución humana actual ha fracasado, toda esta gran Babilonia será destruida a sangre y fuego; más de la mitad de la humanidad tiene cuernos en la frente, estas almas siguen una evolución lenta, ardua, espantosa. La raza aria es toda la humanidad actual, la gran ramera se precipitará al abismo. Los Dioses juzgaron a la gran ramera y fue considerada indigna, ¡Al abismo!, ¡Al abismo!, ¡Al abismo!.

Antes de iniciarse la tercera guerra mundial, buscarán la paz con múltiples fórmulas pero el intelecto fracasará totalmente.