LA TRANSVALORIZACIÓN DEL TRABAJO ESOTÉRICO

 La Transvalorización del Trabajo Esotérico Vamos ahora a comenzar nuestro trabajo de esta noche. Espero que todos pongan el máximum de atención, para bien de la Gran Causa. Incuestionablemente, debe interesarnos trabajar esotéricamente sobre sí mismos, si es que, en realidad de verdad, queremos una transformación radical.

Sin embargo, no es posible que exista en nuestras vidas una real conjunción con el Trabajo Esotérico, si antes no amamos al Trabajo. Necesitamos tener un verdadero AFECTO, un verdadero cariño, POR EL TRABAJO ESOTÉRICO GNÓSTICO. Sólo así, podría realizarse una conjunción de nuestras vidas con el Trabajo Esotérico.

En tanto esa conjunción con el Trabajo no se haya realizado, Indubitablemente, seríamos incapaces de comprenderlo integralmente. Se requiere sentir afecto por estos estudios.

Muchas gentes llegan a conoce la Enseñanza, llegan a entender el cuerpo de Doctrina (hasta cierto punto), pero no se deciden de verdad a trabajar cobre sí mismos. Eso se debe a que cada persona tienen en su interior un cúmulo de elementos indeseables que halan en distintas direcciones y apuntan hacia diferentes intereses.

Hay quienes dicen: “Bueno, yo iniciaré el Trabajo Esotérico Gnóstico cuando logre mejorar mi situación económica; voy ahora a conseguir dinero y después sí me dedico de lleno a la Gnosis”... Hay quienes dicen: “Tengo un problema de familia, y en tanto ese problema continúe, no podré entrar de lleno en el Trabajo”... Hay quienes dicen: “Bueno, actualmente yo soy un estudiante, estoy para graduarme en Ingeniería (o medicina, etc., etc., etc.) y por eso no puedo dedicarme de lleno al Trabajo Esotérico Gnóstico; el día que termine mis estudios me dedicaré de lleno, ahora no”...

Es que estas gentes, con su modo de pensar, están demostrando que no le tienen afecto, cariño en verdad, al Trabajo Esotérico Crístico.

Cuando uno ama a alguien, se sacrifica por ese alguien que ama, porque si no lo ama no podría sacrificarse. Para que uno se dedique de lleno a su Trabajo, se requiere ante todo amarlo entrañablemente. Si uno no ama el trabajo, pues no es posible que se forme la conjunción con el Trabajo Esotérico Gnóstico. Si no hay conjunción del Trabajo con nuestras vidas, obviamente no trabajaremos; eso es todo. Nos contentaremos con leer algunas obras, y hasta asistir a las conferencias, pero no trabajaremos; he ahí lo grave.

Cuando no se trabaja en las Enseñanzas que aquí nosotros damos y en Tercera Cámara y que hacemos conocer a través de nuestros libros, indubitablemente no se puede comprender tampoco el Trabajo Esotérico Gnóstico.

Recuerden ustedes la “parábola del mercader” en el Evangelio Crístico: El caso aquél de un mercader que quiso apoderarse de una perla preciosísima, pero sucedió que no tenía, de momento, cómo apoderarse de la misma. ¿Qué hizo? Vendió todo lo que tenía, todos sus valores, vendió todo lo que poseía con tal de conseguir esa perla preciosa. La consiguió.

Así también, el Trabajo Esotérico Crístico es una “PERLA PRECIOSA”. Para conseguirla tiene uno que DEJAR TODA CLASE DE INTERESES SECUNDARIOS, abandonar todo lo que en el mundo puede atraernos y dedicarse exclusivamente al Trabajo.

Como quiera que poseemos diversos agregados psíquicos, en nuestro interior, que personifican la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula etc., pues, todos estos diversos elementos psíquicos, halan, como ya dije, en distintas direcciones, apuntan hacia los más diversos intereses; tienen su Energía Psíquica involucrada en tales o cuales intereses, en tales o cuales valores, etc.

Debe uno, naturalmente, liberar su Energía Psíquica involucrada en estos o aquellos Valores. Si uno consigue liberarla, entonces puede concentrarla en esa “perla preciosa” que es el Trabajo Esotérico Gnóstico.

Cuando uno libera su Energía, cuando la saca de los intereses materiales, de los intereses egoístas, cuando la extrae de los deseos pasionales, cuando se la arranca a lo que no tiene importancia, cuando la concentra en una sola dirección (que es el Trabajo Gnóstico), obviamente se forma la conjunción con el Trabajo, y entonces de lleno se dedica una al trabajo sobre sí mismo; esto conduce, naturalmente, a la TRANSFORMACIÓN RADICAL.

Es necesario pues, ir comprendiendo esto si es que en verdad que anhelamos la Transformación...

Indubitablemente, el AMOR POR EL TRABAJO es básico. Al hablar de “Amor” tenemos que ser juiciosos en el análisis (no olviden, ustedes que yo soy matemático en la investigación y exigente en la expresión); la palabra “Amor”, en sí misma, es un poco abstracta, necesitamos especificarla para saber que es eso que se llama “Amor”.

Ante todo, nos toca consultar un poco el Evangelio Crístico. El Gran Kabir Jesús dijo: “En que os améis los unos a los otros demostraréis que sois mis discípulos”... También hay otra frase del Gran Kabir muy interesante: “Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo” o “No hagáis a otros lo que no queráis que os hagan a vosotros”...

Las gentes, al escuchar la palabra “Amor”, sienten que algo les llega al corazón, pero como quiera que tienen la mentalidad en estado subjetivista, como quiera que no han dado objetividad a su pensamiento, no captan la honda significación de tal palabra. Es necesario e inaplazable entender lo que es “Amor”.

Aquella frase de: “No hagáis a otro lo que se os haga a tí mismo”, podría ser traducida así: “Haceos conscientes de los otros, es decir, de tu prójimo y de tí mismo”. O aquella otra: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado” podría ser traducida así: “Haceos conscientes de los otros y de tí mismo”. Aquella de: “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo” podría ser traducida como: “Haceos conscientes de la Divinidad que en hay en vuestro interior y del prójimo, y de tí mismo”...

Así pues, necesitamos HACERNOS CONSCIENTES de eso que se llama “AMOR”, que podría traducirse como “CONCIENCIA”.

¿Cómo podría uno amar a sus semejantes, es decir, comprenderlos, si uno no es consciente de sus semejantes? Debemos hacernos conscientes de nuestros semejantes, si es que verdaderamente queremos comprenderlos y solo comprendiéndolos sentiremos por ellos Amor.

Pero para podernos hacer conscientes de nuestros semejantes debemos hacernos consciente de sí mismo. Si un hombre no es consciente de sí mismo, ¿cómo va hacerse consciente de sus semejantes? Y si no es consciente de sus semejantes, ¿cómo podría comprenderlos? Y si no los comprende, ¿cuál será su conducta en relación con ellos? Esto es importante...

En el Trabajo Esotérico Gnóstico tiene (dije) que haber afecto por el Trabajo, pero no podría haberlo si no lo comprendiéramos; COMPRENSIÓN ES FUNDAMENTAL.

Bueno, continuando hacia adelante, prosiguiendo con estas disquisiciones diremos lo siguiente: Hay tres clases de Amor. Cuando un discípulo dice a Jesús el Cristo que lo ama, Jesús sabe interrogar a su discípulo, preguntando a su vez, qué clase de amor siente por Él. Nosotros debemos entender un poquito a fondo esta cosa, porque existe el AMOR PURAMENTE SEXUAL, existe el AMOR PURAMENTE EMOCIONAL y existe el AMOR CONSCIENTE. En uno de nuestros Rituales decimos: ¡Amor es Ley, pero Amor Consciente!

Muchas gentes se entienden por el sexo nada más, esto es Amor Sexual; otras hay que tienen su Centro de Gravedad en la emoción, es decir, cultivan el Amor meramente Emocional; tal Amor Emocional entre dos personas indubitablemente gira hacia el odio o viceversa; es inestable, está lleno de amarguras, pasiones y celos, etc., por tanto no podría calificarse como Amor Juicioso en el sentido completo de la palabra.

Incuestionablemente, sólo el Amor Consciente merece nuestra veneración, pero para que exista el Amor Consciente se hace indispensable, ante todo, trabajar sobre sí mismo, para eliminar de sí mismo los elementos psíquicos indeseables que en nuestro interior cargamos, de lo contrario no habría Amor Consciente en nosotros.

¿Cómo podría tener Amor Consciente alguien puramente emotivo? ¿Un sujeto X-X lleno de celos, lleno de recelos, etc.? Para que ese Amor Consciente nazca hay que eliminar los elementos de

la pasión: los celos, las riñas, etc., hay que eliminar elementos puramente sensuales, etc., APRENDER A COLOCARSE siempre EN EL PUNTO DE VISTA AJENO.

¡Cuán difícil es aprender a colocarse en el punto de vista ajeno! ¡Cuán difícil! Quien se eleva, quien aprende a sentir Amor Consciente, sabe colocarse en el punto de vista ajeno.

Aquello de: “No hagáis a otros lo que no queréis que os hagan a vosotros” debe traducirse: “Haceos conscientes de los demás y de ti mismo”. Si uno no se coloca en el punto de vista ajeno fracasa totalmente, no llegará a Amar conscientemente jamás a nadie. Pero para colocarnos en el punto de vista del ajeno tenemos que DEJAR DE LADO EL AMOR PROPIO.

Desgraciadamente, las gentes han sido fabricadas con el modelo del amor propio. Es obvio que nosotros debemos, capa a capa, ir eliminando de sí mismo los distintos aspectos del amor propio. Gran parte de eso que se llama “Amor” (que hombres sienten por la mujer o viceversa), en el fondo no es más que una extensión del amor propio. Es muy difícil eliminar de sí mismos el amor propio. El Yo del amor propio debe ser desintegrado, debe ser anulado, debe ser reducido a cenizas, si es que en verdad nosotros queremos aprender a ver el punto de vista ajeno.

Normalmente, nadie sabe ver el punto de vista ajeno; nadie sabe situarse en el puesto de los demás; cada cual está tan dominado por el Yo del amor propio, que ni remotamente se le ocurre pensar en colocarse en el puesto ajeno, en el punto de vista de los demás.

Si uno elimina de sí mismo el Yo del amor propio, da un gran paso, y consigue ELIMINAR aquellos agregados psíquicos que personifican claramente la ARROGANCIA, la SUPERIORIDAD y la INTOLERANCIA, obviamente, realizará avances extraordinarios, porque la arrogancia, precisamente, eso que nos hace sentir a nosotros personas muy grandes, que nos hace comportarnos ante los demás de una forma hasta déspota, es óbice para el despertar de la Conciencia. Una persona arrogante no podría amar a sus semejantes jamás ¿Cómo los amaría?

La superioridad. ¿Qué diremos de ese Yo de la superioridad? ¿Por qué hemos de sentirnos tan importantes ante a los otros, ante el prójimo, si nosotros no somos más que míseros gusanos del lodo de la tierra? Eso de superioridad, de creernos superiores a los otros es óbice para el despertar.

En cuanto a la intolerancia, ésta nos conduce a la crítica, vemos los defectos del prójimo, pero no vemos los nuestros; “vemos la paja en el ojo ajeno, pero no vemos la viga en el nuestro”. Sólo cuando uno se coloca en el punto de vista ajeno, entonces aprende a ser más tolerante con el prójimo y como resultado desaparece la crítica destructiva y perjudicial. Se hace necesario, pues, aprender a colocarnos en el puesto de los demás.

Que fulano de tal robó ¿Estamos seguros nosotros de no haber robado a alguien, jamás? ¿Quién podría decirlo?

Que fulano de tal adulteró ¿Estamos seguros de que jamás en la vida hemos adulterado?

Que zutano está cometiendo tales o cuales desórdenes ¿Estamos seguros de no haberlos cometido nosotros?

Claro, cuando uno desarrolla la Tolerancia, esa crítica destructiva desaparece. Así que se necesita DESARROLLAR LA TOLERANCIA, pero para que la Tolerancia se desarrolle en nosotros, hay que eliminar los agregados psíquicos de la intolerancia, solo así podrá nacer en nosotros la Tolerancia. Eso es claro, completo, en el sentido más trascendental de la palabra.

Uno se admira de ver como se critica al prójimo. Si nos colocáramos en el punto de vista del prójimo, si por un momento cambiásemos nuestra Personalidad por la del prójimo, comprenderíamos al prójimo y entonces no criticaríamos. Resulta muy importante aprendernos a colocar en el punto de vista ajeno, en el puesto del prójimo; eso es indispensable. Desgraciadamente, las gentes no saben ver el punto de vista ajeno y por eso fallan lamentablemente.

Incuestionablemente, la Conciencia es lo interesante. LA CONCIENCIA ES AMOR; Amor y Conciencia son dos partes de lo mismo. Si uno se propone, de verdad, hacerse consciente de sí mismo, se hará consciente de los demás.

Causa asombro, por ejemplo, los torturadores del prójimo, aquellos que torturan a otro. ¡Cuán inconscientes son!, porque al estar torturando a otros, a sí mismo se están torturando. Si uno tortura a otra persona más tarde será torturado. Eso es el peor de los negocios.

Uno tiene que ver todos esos aspectos, si quiere en verdad realizar progresos extraordinarios en el campo del Ser.

Cuando uno viene al Trabajo Esotérico Gnóstico, hay una PUGNA TERRIBLE, espantosa entre los Valores Pasados y el Trabajo que ha de realizar. Como les dije, existen múltiples intereses; dentro de nosotros hay múltiples agregados psíquicos apuntando hacia diversos intereses de orden económico, político, social, pasional, etc., etc., etc. Y eso, precisamente, impide que se entre de lleno en el Trabajo Esotérico Gnóstico. Pasar de esa fase a otra, en que uno DEJE TODO POR EL TRABAJO ESOTÉRICO es lo radical, lo definitivo. Abandonar todas las cosas del mundo para dedicarse al Trabajo Esotérico.

Desgraciadamente, las gentes no piensan así. Por lo común los estudiantes, los aspirantes pasan largo tiempo entre el pasado y el futuro, entre los Valores Pasados y el Trabajo Gnóstico; se forma una especie como de..., algo amorfo, incoherente, en que se quiere trabajar pero no se entrega de lleno.

Conclusión: La gente pierde mucho tiempo. Al fin, lo que se resuelven se resuelven a trabajar sobre sí mismos. ¡Pero cuán pocos son los que resuelven a dejarlo todo por la “Perla Preciosa”!

Se necesita una TRANSVALORIZACIÓN de la vida, de los valores que en ella tenemos, para podernos, después, dedicarnos de lleno al Trabajo serio sobre sí mismo.

Esto de la Transvalorización es importante. ¿Qué se entendería por “Transvalorización”? ¿Cuál sería el significado de “Transvalorización”?

Pues uno valoriza todos sus intereses. Pero la Transvalorización va más lejos; llegar a comprender, por medio de ella, de que sus intereses económicos, sociales, etc., etc., son fútiles y vanos, y que el Trabajo es más precioso que todo eso. La Transvalorización lo lleva a uno a abandonar muchos intereses de orden egoísta para dedicarse de lleno al Esoterismo Crístico Trascendental.

Obviamente, mis queridos hermanos, en realidad de verdad, lo fundamental es la ANIQUILACIÓN BUDISTA... Los Teósofos le tienen terror a la palabra “aniquilación”. “Dejar de existir, dicen, esto es pavoroso”; pero se necesita pasar por la Gran Aniquilación Budista, dejar de existir aquí y en todos los mundos, no tenerle miedo a la muerte. Desafortunadamente, las gentes temen a la muerte, e inconscientemente OFRECEN RESISTENCIA a estas Enseñanzas...

Ustedes mismos que me están escuchando, ¿Están seguros de no estar, en este momento, ofreciendo alguna resistencia a la explicación que estoy dando sobre el Trabajo Esotérico Gnóstico? ¿Están seguros, algunos de ustedes de no estar aburridos en este momento, de no estar bostezando? ¿No sienten ustedes al hablarles yo así, en esta forma, que se vuelve un poco árida la Enseñanza?

En cambio si yo me pongo a hablarles en este momento sobre la lotería o sobre cómo mejorar la situación económica, o cómo lograr el éxito en el amor o algo así por el estilo, les aseguro que no bostezarían. Pero al referirme directamente al Trabajo sobre sí mismo y a eso que se llama Aniquilación Budista, incuestionablemente, en el fondo de cada uno de ustedes se provoca una resistencia subconsciente ¿Por qué?

Porque de ninguna manera el EGO quiere dejar de existir. El Ego rechaza este tipo de Enseñanzas, porque apuntan contra su misma existencia. ¿Hay alguno de ustedes que tenga ganas de no existir? Ustedes quieren existir aquí y en el “más allá”. Alguno de ustedes dirían: “Bueno, yo tengo ganas de no existir más en el Mundo Físico, quisiera desencarnar”. Pero, ¿con qué secreto deseo piensan así? Sencillamente porque anhelarían vivir en los Mundos Superiores; eso es claro, pero en una situación un poquito mejor...

¿Por qué los curas tienen tanta gente? Porque los curas no le ofrecen la Doctrina de la Aniquilación Budista a sus afiliados, al contrario: Les ofrecen el Cielo mediante unos cómodos pagos, es decir, les dan el pasaporte para el cielo; una vida cómoda en el más allá, gozando de toda clase de honores.

Si la viuda deja una buena fortuna, por ejemplo, a la parroquia, se le da a cambio el pasaporte para el Cielo; eso es claro, así puede haber sido el individuo un gran asesino, un gran criminal, pero basta que se confiese al señor cura para que le de el pasaporte para el Cielo; ahora, si deja algún dinerito más para el señor cura antes de morir, pueden ustedes estar seguros de que, según el señor cura, se iría derechito al Cielo. Ni si quiera pasaría por el Purgatorio; sería feliz. Y eso atrae, gusta a la gente, tiene mucho juego, porque al Ego le gusta, en modo alguno, que nadie le ponga una pistola en el pecho. Claro está que no.

Por ejemplo: A mí me llueven cartas de todo Centroamérica, de todo Suramérica, me preguntan por Chakras, por Iniciaciones, Poderes, posiciones sociales, posiciones dentro del mismo Movimiento Gnóstico, situaciones económicas, cuestiones de amores y amoríos, etc., pero muy rara vez en la vida he recibido alguna carta relacionada con la DISOLUCIÓN DEL EGO.

Por lo menos, en este momento no recuerdo haber recibido alguna carta en este sentido; todas me piden Poderes, Grados, Iniciaciones, dinero y posiciones dentro del Movimiento Gnóstico, etc., pero con gran dolor no encuentro una carta de alguien que esté luchando por cambiar radical-mente; no encuentro esa carta de alguien que esté luchando por disolver el Ego; no encuentro esa carta de alguien que esté entregado de lleno a la muerte del sí mismo. No, eso sí no, morir no.

Vivir..., todos, aunque sean Magos Negros, no importa, pero vivir. Eso es lo que quieren: Sí, ser Grandes Señores, ser poderosos, pero sin tomarse la molestia de morir. Y resulta que “sólo con la Muerte adviene lo nuevo”... “Si el germen no muere, la planta no nace”.... Pero no quieren entenderlo...

Algunos se quejan en sus cartas, me dicen que todavía no logran salir conscientemente en Astral, que ellos quisieran estar iluminados, pero que todavía no consiguen recibir los mensajes de los Mundos Superiores, etc., y otras “tantas hierbas”...

No quieren darse cuenta que la Iluminación no es posible lograrla si antes no se ha liberado la Conciencia. No quieren darse cuenta que la Conciencia no se emancipa, jamás, si no se destruye primero el Ego. Ellos no quieren darse cuenta, ellos quieren estar Iluminados pero sin destruir el Ego, eso es absurdo: Quedar iluminados sin morir.

Habrán en el mundo innumerables Ordenes, muchas Escuelas; las hay y fascinantes, encantadoras; Ordenes Místicas de toda especie, grupos, etc., pero de nada sirven si uno no muere en sí mismo. ¿De qué sirven todas esas Escuelas que no enseñan la destrucción del mí mismo? La Iluminación, la Emancipación, no viene sino con la muerte. De manera que si uno no muere, está perdiendo su tiempo miserablemente.

Para morir en sí mismo, tiene uno que amar este Trabajo; tiene que tenerle uno afecto, tiene que tenerle cariño. Porque una cosa es recibir la Enseñanza aquí, en grupo, y otra muy distinta, por cierto, hacer conjunción de nuestra vida íntima, privada, con el Trabajo Crístico. Alguien puede escuchar aquí todo lo que digamos, pero si no trabaja sobre sí mismo, ¿cómo podría transformarse? De ninguna manera, ¿verdad?

Actualmente, la humanidad tiene una PSIQUIS ANORMAL, ¿por qué? Porque tienen embotellada la Conciencia entre el Ego, es decir, poseen Conciencia Egoica.

La Conciencia enfrascada entre los distintos agregados psíquicos que constituyen el mí mismo, se procesa en virtud de su propio condicionamiento. Indudablemente, mientras uno tenga la Conciencia embutida entre el Ego, es anormal, posee una psiquis anormal.

Constantemente se oyen casos de gentes que son LLEVADAS POR LOS EXTRATERRESTRES a través del espacio. Aquellos que han viajado y que han sido llevados por las Naves Cósmicas, de regreso siempre han manifestado que estuvieron metidas dentro del laboratorio de alguna nave de esas. Siempre se les examina dentro de un laboratorio, después se les deja en paz, se les da un paseo y después se les trae de regreso al lugar donde se les tomó.

Es claro que esas grandes Naves Cósmicas, manejadas por Hermanos de otros mundos, poseen laboratorios maravillosos. Pero, ¿por qué se llevan a los Terrícolas y los meten dentro de los laboratorios?

¿A ustedes no se les ha ocurrido pensar alguna vez en eso? Pues, sencillamente, porque los Terrícolas son criaturas que tienen la psiquis en estado anormal, no son personas normales, son criaturas de una psiquis muy extraña, muy rara. Viven en ESTADO SONAMBÚLICO; ése es el motivo de los motivos por el cual son raptados por un ratito y metidos en los laboratorios de las Naves Cósmicas.

A los Extraterrestres les llama mucho la atención ver esos anormales habitantes de la Tierra, y se los llevan para estudiarlos en sus laboratorios, para ver qué les está pasando, porque los Terrícolas son seres anormales. Ésa es la cruda realidad de los hechos. Ahora se explicarán ustedes todo esto con claridad. Uno viene a tener una psiquis normal cuando ha trabajado sobre sí mismo; antes no es posible.

En tiempos arcaicos de nuestro mundo, la psiquis de los seres tricerebrados era normal.

Entonces la humanidad estaba a tono con las otras humanidades planetarias. Pero, desgraciadamente, después de la aniquilación del abominable ÓRGANO KUNDARTIGUADOR (que le fuera dado a la humanidad con el propósito de establecer la estabilidad de la corteza geológica de la Tierra), la psiquis se volvió anormal, porque las consecuencias de ese abominable órgano quedaron depositadas en los Cinco Cilindros de la máquina orgánica. Esas consecuencias constituyen eso que se llama “Ego”. La Conciencia embutida entre el Ego comenzó a funcionar de forma anormal y sigue anormal, desgraciadamente.

Así pues, que el propósito de nosotros es crear criaturas normales, sacarla del estado de anormalidad psíquica en que se encuentra.

Vean ustedes las diversas anormalidades Terrícolas: Una de ellas LA INTOLERANCIA; es gravísimo eso: Ver el defecto ajeno más no ver el defecto que cargamos. Si a otros endilgamos tal o cual error, muy sobrado lo tenemos nosotros. Lanzar juicios sobre las actitudes o comportamientos o proyectos de nuestros semejantes, sin evidencia previa, es una anormalidad.

Si uno ve, por ejemplo, en un semejante tal o cual actitud, ¿por qué lanzar juicios sobre la misma? Los hechos, en sí mismos, pueden ser entendidos cuando se les examina con el SENTIDO DE LA AUTOOBSERVACIÓN PSICOLÓGICA, pero si nosotros no usamos el sentido de la Autoobservación Psicológica, ¿cómo podría entender en forma íntegra los hechos?

A medida que avanzamos nosotros en el camino de estas disquisiciones, nos damos cuenta de que nuestros semejantes son anormales; “que fulano dijo.., que perencejo ha dicho que menganejo dijo”..., eso no se ve sino en nuestro mundo Tierra; aquello de “dicen que se dice”, entre gentes normales no se ve; entre gentes normales no existe la chismografía, eso es propio de un mundo donde las gentes no son normales.

Observen como reaccionan las mentes unas sobre otras. Yo lo he podido observar en mesas de debate como fulano de tal dice tal cosa, alude a zutano. Zutano reacciona violentamente, se siente herido, es anormal. En un mundo avanzado del espacio fulano dice a zutano tal cosa y zutano guarda silencio, no discute, porque cada cual es libre de decir lo que quiera decir.

En cierta ocasión platicaba yo (eso fue hace unos 30 años), en los Mundos Superiores, con el ÁNGEL ANAEL sobre determinada cualidad que creía yo poseer y que todavía no poseía. Anael, con justa razón, después de cierta observación me hizo ver mí equivocación. Pero estaba todavía acostumbrado a la discusión al estilo Terrícola, y entonces le hice un poco de objeción. Apele a toda dialéctica habida y por haber, quise “darle la torre”, como se dice. Anael permaneció respetuoso escuchándome, sin decir una sola palabra. Cuando ya terminé yo mi discurso, cuando mi catilinaria cicerónica hubo concluido, se mostró reverentemente, dio la espalda y se retiró; no dijo una sola palabra. Él había dicho lo que tenía que decir y me dejó a mí plena libertad para hablar lo que quisiera hablar; hablé todo lo que me vino en gana hablar, claro está. ¿Cuántas cosas dije? Muchas. Pero él, respetuosamente guardó silencio, me escuchó con decencia, dio la espalda y se fue.

En otra ocasión platicaba con SIVANANDA en los Mundos Superiores. Recuerdo que estaba dando una plática, una conferencia. Hablaba yo sobre la Tantra y el tantrismo, sobre el Secreto Secretorum” del Laboratorio Alquimista. Fue entonces cuando fuimos de inmediato visitados por Sivananda. Estaba recién desencarnado. Dijo:

– No veis, por eso que ustedes vulgarizan la Enseñanza. No estoy de acuerdo con eso, que ustedes estén vulgarizando la Enseñanza –es decir, que entregáramos nosotros la llave de la Alquimia–. No –dijo–, no se puede vulgarizar la Enseñanza...

En tono desacostumbrado comencé nuevamente la discusión, golpeé varias veces sobre la mesa en forma insólita, y le dije:

– Estoy dispuesto a responder a todas sus preguntas, ¡queda abierta la discusión!...

Sivananda tuvo el buen sentido, a pesar de que es terrícola, de sentarse al estilo oriental y entrar en profunda meditación. Instantes después sentía que alguien me estaba escarbando la cabeza por dentro. Miré y estaba el yogin en profunda meditación. Pasada su meditación se puso de pie, se acercó hacia mí, me abraza y me dice:

– Ahora ya comprendí el mensaje que tú estás entregando a la humanidad. Estoy de acuerdo contigo Samael, y voy a recomendar que lean tus libros, voy a recomendarlo al mundo entero; ya lo comprendí todo... Yo también le abracé a él y le dije:

– Te estimo también mucho, Sivananda; te aprecio hondamente

Claro, Sivananda es terrícola, pero es un terrícola un poco más juicioso que los otros terrícolas, por lo menos ya tiene actitudes de no ser terrícola. Actitudes místicas extraordinarias.

Sencillamente, mis estimables hermanos, que uno se vuelve comprensivo cuando disuelve los Yoes, eso es obvio; aprender a ver el punto de vista ajeno, se hace tolerante, desaparece el sentido ése de la crítica destructiva, etc. Uno se vuelve normal cuando destruye al Ego, la psiquis se torna normal; comienza a actuar en forma diferente, completamente distinta a los demás.

Pero ver uno como reaccionan los mentes unas sobre los otras, es algo que causa dolor. Si alguien dice algo, el otro reacciona, se siente aludido; eso no ve sino en nuestro mundo, donde hay psiquis anormales. Porque donde hay psiquis normales no se ven esas reacciones.

Así pues, reflexionen ustedes, piensen, amen el Trabajo Esotérico; háganse conscientes del Trabajo. Pero si ustedes no llegan a amar realmente su Trabajo Esotérico no trabajarán nunca sobres sí mismo. Si ustedes no llegan a amar realmente el Trabajo nunca habrá conjunción, de sus vidas con el Trabajo; y si no hay conjunción de sus vidas en relación con el Trabajo jamás, en realidad de verdad, comprenderán el Trabajo. Se necesita comprender.

Los Instructores solamente deseamos que ustedes pasen por la Aniquilación Budista para que sus Conciencias despierten. En tanto ustedes no hayan pasado por la Gran Aniquilación van muy mal. Si me preguntaran cómo van ustedes, yo les diría que mal. ¿Por qué? Porque les veo vivos y es lo grave.

Mientras uno está vivo no puede comprender a otro, no puede, realmente, fluir comprensión alguna; anda en el mundo del intercambio de opiniones subjetivas. Sus conceptos que emiten resultan ser incoherentes, no exactos.

Cuando uno muere, el Ego deja de existir aquí y en todos los mundos; entonces es que queda realmente Consciente Porque, ¿no creerían ustedes acaso, que así vivos, como están, podrían alcanzar el Nirvana? Pues, obviamente que no. Porque el Nirvana es el Cielo, por eso es que los mismos budistas han dicho: “La disolución del Yo es el Nirvana”. Eso es fundamental...

Hoy les he recalcado sobre el Trabajo. Como tarea les pongo la disolución del Yo del Amor Propio; es fundamental, y de estos otros Yoes que se llaman Intolerancia, Arrogancia, Importancia (sentirnos importantes, ninguno de nosotros es importante). La Arrogancia, la Importancia y la Intolerancia son óbice para el Amor al prójimo.

Se hace indispensable que ustedes eliminen el Amor meramente emocional y logre el Amor Consciente. Eso es fundamental, el Amor Emocional está lleno de celos, de pasiones; eso no es Amor, más bien es... La Transvalorización del Trabajo Esotérico ...(y dispénsenme el término).

Se necesita del Amor Consciente, Por eso en nuestros rituales decimos: “Amor es Ley, pero Amor Consciente”...

Aunque me haga cansón con ciertas repeticiones, debo decirles a ustedes que debemos aprender a amar a nuestros semejantes. No podría amarles si no los comprendiéramos; y no podríamos comprenderlos si no nos hacemos conscientes de ellos; y no podríamos hacernos conscientes de ellos, sino no hiciéramos conscientes de sí mismo; y uno podría hacerse consciente de sí mismo, sino es capaz de eliminar los Yoes de que he hablado esta noche: El del Amor Propio, de la Intolerancia, de la Arrogancia, que tanto daño causan. COMPRENDAN, DESINTEGRAN esa clase de elementos...

Desintegren el de la Autoimportancia porque nosotros no somos importantes, ni yo mismo (que soy el Presidente fundador del Movimiento Gnóstico) así mismo podría considerarme importante. Considero que soy un vil gusano del lodo de la tierra y eso es todo. No pienso ni quiero pensar que sea más grande que ustedes. Soy un servidor de ustedes, pero nada más que un servidor, un humilde servidor...

Mientras tengamos nosotros, en sí mismos, el sentido de la Autoimportancia marcharemos por el camino del error. Hasta aquí mi plática de esta noche. Si alguno de ustedes tiene algo que preguntar puede hacerlo con la más entera libertad.

Discípulo. ¿Cómo haría uno para enseñarle a un niño o un hijo, o siendo un instructor de un Kinder, por ejemplo, cuáles serían, las bases para que esos pequeños entendieran el amor hacia el prójimo, o que pudieran ir cultivando esos Valores?

Maestro. Realmente amor hacia el prójimo es algo que suena muy romántico, muy hermoso. “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”... O. K., pero si no entendemos las palabras del Gran Kabir Jesús, la frase no pasa de ser más que bella, eso es todo.

Ya dije: Para amar a los demás hay que, realmente, tener Conciencia. Amor y Conciencia son lo mismo. Conciencia es Amor. Si uno no tiene Conciencia de los demás, obviamente no está amando a los demás. Uno tiene que hacerse consciente de los demás. ¿Y cómo se haría uno consciente de los demás si no se ha hecho consciente de sí mismo? Tiene que empezar por hacerse consciente de sí mismo, antes que hacerse consciente de los demás.

A medida que uno se vaya haciendo consciente de sí mismo, consciente de sus propios errores, consciente de sus propios defectos, etc., entonces se va haciendo consciente de los demás.

Cuando uno se hace consciente de los demás y de sí mismo ya no critica, ya no dice: “Fulano de tal es un ladrón, zutano es un matón”; ya no lo dice, tiene Consciencia de sí mismo y sabe que muchas veces ha robado, que muchas veces ha matado. Ya no dice: “Fulano de tal es un hablador, es un chismoso, es un hablador”; porque sabe que muchas veces ha hablado, que muchas veces ha sido chismoso.

Así, a medida que uno vaya tomando Consciencia de sí mismo, aprenderá también a colocarse en el puesto de los demás, aprenderá uno a ver el punto de vista ajeno, es decir, se hará comprensivo con los demás. Eso es Amor bien entendido. Si uno no tiene Consciencia de los demás pues no está amando. A ver, habla tú...

D. Venerable Maestro, en su disertación nos ha hablado de que debíamos valorar el Trabajo y nos puso el ejemplo de la Perla Preciosa, en una situación muy personal, a mí se presenta ahora la ocasión de estudiar, académicamente la Psicología, y ¿será retroceder si me dedicara a estudiar estos aspectos, digamos, académicos, cuando ya he tomado la decisión de dedicarme a la misión? Aunque ella dice que puede dar la Enseñanza. Quisiera que me diera una respuesta real con relación al propósito que tengo de la Obra.

M. Bueno, incuestionablemente, la Psicología académica marcha por caminos equivocados, desgraciadamente. Ahora bien, no se trata de meterse teorías equivocadas en la cabeza, pues es dañarse la cabeza totalmente, pues absurdo.

La verdadera Psicología debe estar dedicada a la AUTOEXPLORACIÓN de sí mismos, a la Autoexploración del Ego, al conocimiento de los agregados psíquicos que es cada uno de nosotros existen, a la ELIMINACIÓN de esos agregados. En una palabra, a la Autoexploración profunda, directa, sin necesidad de teorías absurdas

D. ¿Podría decirse, Maestro, que uno busca el estudio por algún medio subjetivo, quizás temor a la vida o amor propio?

M. Pues el estudio no perjudica a nadie. Pero si uno se fija, uno tiene que seleccionar sus alimentos, los alimentos que lleve al estómago, obviamente, también tiene que seleccionar el tipo de conocimientos que va a meter en su pobre cerebro... La Transvalorización del Trabajo Esotérico