Capítulo 3

Jesús ascendió a los cielos.

Sucedió entonces, cuando la fuerza luminosa descendió sobre Jesús, que gradualmente lo envolvió por completo. Entonces Jesús ascendió a las alturas, brillando extraordinariamente en una luz inconmensurable. Y los discípulos lo miraban y ninguno de ellos habló en tanto que él alcanzaba el cielo, sino que todos ellos guardaron profundo silencio. Esto sucedió en el décimo quinto día de la luna, en el día en el cual la luna está llena, en el mes de Tybi.

 

Incuestionablemente, es mediante el Misterio Quince, que es el del Tiphon Baphometo, como puede realizarse la Ascención del Cristo Intimo en nosotros.

El misterio del Baphometo se resuelve con el Sexto Misterio, tú lo sabes.

Jamás pudo faltar la figura hermética del Baphometo en las casas de los viejos Alquimistas medievales.

Lucifer- Baphometo nos otorga el impulso sexual mediante el cual es posible la realización de la Gran Obra.

Cuando herimos de muerte al Baphometo con la Lanza de Longinus, transmutamos el plomo en Oro.

Transmutación sexual resulta fundamental para la cristificación, ése es el misterio de Baphometo.

Indudablemente, resultaría absolutamente imposible cualquier transmutación metálica si derramáramos el Vaso Hermético.

Quienes aprenden a usar inteligentemente el impulso sexual pueden realizar la Gran Obra.

La Ascensión del Cristo Intimo en nosotros se hace absolutamente posible cuando se comprende el Misterio Quince que es el mismo que el del Lucifer- Baphometo.

Sucedió entonces que, cuando Jesús alcanzó el cielo, tres horas después, todos los poderes del cielo entraron en agitación y se pusieron en movimiento unos contra otros; ellos y todos los aeones y todas sus regiones y todas sus órdenes y la tierra entera se agitó, y todos aquéllos que la habitaban. Y todos los hombres del mundo entraron en agitación, y también los discípulos, y todos pensaron: ¡Por ventura, el mundo será arrollado!.

Y todos los poderes en los cielos no cesaron en su agitación, ellos y todo el mundo, y se pusieron en movimiento unos contra otros, desde la tercera hora del décimo quinto día de la luna de Tybi hasta la novena hora de la mañana. Y todos los ángeles y sus arcángeles, y todas las fuerzas de lo alto, alabaron a los interiores de los interiores para que todo el mundo oyera sus voces, sin cesar, hasta la novena hora de la mañana.

La Ascensión del Jesucristo Intimo es un Misterio Sexual de Alquimia trascendental y práctica.

Ciertamente, la Ascensión del Cristo en nosotros resulta clara mediante la sabia combinación de los Tres Amens, quiero referirme en forma enfática a las Tres Fuerzas Fundamentales de la Naturaleza y del Cosmos.

Las Tres Fuerzas, Positiva, Negativa y Neutra, sabiamente combinadas en la Fragua encendida de Vulcano, originan la Transformación Humana, la Ascensión de Cristo en nosotros.

Stella Maris, la Divina Madre Kundalini, orienta al navegante en el borrascoso océano.

El Crísto Intimo victorioso es el Cristo Rojo.

El Cristo revolucionario, el Cristo rebelde, hace estremecer a todas las Potencias del Bien y del Mal.

El Cristo Rojo nunca podría ser comprendido por las Potencias del Bien y del Mal.

Todos los Poderes del Cielo se agitan y se ponen en movimiento, unos contra otros, ante los extraños procederes del Logos revolucionario.

En realidad, todos los Seres, todos los Aeones y todas las Regiones del Arbol de la Vida y sus Ordenes, se agitan ante el Cristo Rojo.

El Cristo Rojo es el Cristo que trabajó en la Fragua encendida de Vulcano, el Cristo Salvador Intimo, el Cristo que salió victorioso a la hora de la tentación, el Cristo que expulsó a los mercaderes del Templo Interior, el Cristo que mató a los infieles, el Cristo vestido con la Púrpura de los Reyes.

El Cristo Interior Profundo debe pelear tremendamente contra los eternos enemigos de la noche que están dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.

Estos enemigos son los infieles, los diversos agregados psíquicos que personifican a nuestros defectos psicológicos.

La Ascensión del Cristo en nosotros es un problema sexual.

Los Poderes de la Luz y los Poderes de las Tinieblas se agitan y revuelven ante la Resurrección y Ascensión del Cristo Intimo en nosotros.

El Cristo Intimo debe pelear contra los Poderes del Bien y del Mal.

El Cristo Intimo está más allá del Bien y del Mal.

El Cristo Intimo empuña la espada de la Justicia Cósmica.

Los Poderes del Bien y del Mal luchan entre sí ante los eventos crísticos.

Deben cristalizar en el hombre las Tres Fuerzas Primarias de la Naturaleza y del Cosmos.

El Sagrado Sol Absoluto quiere hacer cristalizar en cada uno de nosotros las Tres Fuerzas Primarias.

Bajo la Constelación de la Ballena se desarrolla el Iniciado.

Sin Lucifer- Baphometo sería imposible la Auto - realización Intima del Ser.

Lucifer origina el impulso sexual en cada uno de nos.

Si controlamos el impulso sexual y transmutamos el Esperma Sagrado, ascendemos de grado en grado.

Todo trabajo de la Gran Obra se realiza en la Novena Esfera.

La Novena Esfera es el Sexo.

Quienes derraman el Vaso de Hermes fracasan en la Gran Obra.

Las Jerarquías del Fuego adoran a los Interiores de los Interiores.

Los Interiores de los Interiores son los Seres de los Seres.

Los Interiores de los Interiores es lo Real de lo Real.

El Vidente del Vidente es el Dios Intimo del Vidente, tú lo sabes.